En el mar de discrepancias, sólo hay un punto en el que coinciden críticos y leales a Sánchez: habrá Comité Federal, previsiblemente el sábado. La gran duda ahora es qué temas tratarán y cómo lo harán.

La todavía dirección del partido tiene claro que debe servir para llevar a cabo los planes de su secretario general. Pero los críticos pretenden que ese Comité Federal designe ya una gestora y aparque la convocatoria del Congreso, como habían acordado.

Mientras, otros compañeros recuerdan la necesidad del debate político al margen del orgánico. "Habrá que plantearse abstención sí o no: pero no porque lo diga la Ejecutiva o una gestora", explica Odón Elorza, diputado del PSOE.

Los líderes que apoyan a Sánchez creen que un gobierno alternativo todavía es posible. "El catalanismo, en sus diversas expresiones, no se tendría que inhibir en el esfuerzo por cambiar el Gobierno de España y sustituir a Rajoy como presidente", explica Iceta.

Un planteamiento rechazado de forma tajante por otros. "Supongo que nadie está considerando la posibilidad de una abstención de los secesionistas que acaban de estar apoyando un referéndum unilateral en Cataluña", subraya Abel Caballero, alcalde de Vigo. Posiciones enfrentadas que el próximo sábado se verán las caras.