Ahora mismo, en España, hay cientos de miles de personas aisladas en sus casas con síntomas de coronavirus, pero a quienes no se les ha podido hacer la prueba debido a la escasez de material. Por este motivo, en un principio las pruebas se limitaban en la mayoría de casos a sanitarios, personal de centros médicos y pacientes graves o de riesgo que llegaban a los hospitales.

Una primera fase del ámbito hospitalario que ya habrían abandonado todas las Comunidades Autónomas, que en su mayoría se encuentran en la segunda y en los últimos días han extendido la realización de test a las residencias, centros sociosanitarios y personal esencial.

No obstante, algunas regiones, como Madrid, ya han anunciado su intención de analizar también a los pacientes leves, lo que la llevaría a la tercera fase: hacer test también a los casos posibles.

En esta última fase ya se encuentran Castilla y León, que en una semana ha pasado de hacer 700 pruebas diarias a más de 2.000; Navarra, que quiere tomar muestras a 11.000 pacientes ya diagnosticados pero sin prueba; y Murcia, que desde el lunes ha habilitado tres centros de salud para intentar testear a las casi 20.000 personas con síntomas que hay en la región, así como a sus contactos estrechos.

"Vamos a hacer más PCR a gente que en principio el Ministerio todavía no recomienda que se hagan, porque tenemos más capacidad para empezar a estudiar estos casos", indicaba al respecto Manuel Villegas, consejero murciano de Sanidad.

¿Por qué ahora se pueden hacer más test?

Esta capacidad es distinta según el territorio y la situación en cada momento, pero en general ahora es mayor debido, por una parte, al material que ha ido llegando a las comunidades poco a poco, así como a la intervención de los laboratorios privados y la posibilidad de utilizar más instalaciones que han sido capacitadas por el Instituto de Salud Carlos III.

Además, la transmisión comunitaria ha bajado, con lo que hay menos contagios y por lo tanto es también menor la sobrecarga hospitalaria.

La realización de más pruebas, advertía Verónica Casado, consejera de Sanidad de Castilla y León, se traduce en un aumento estadístico de casos: "Estamos haciendo más PCR y por lo tanto aumenta el número de casos", ha explicado.

Además, habría una cuarta fase, la del muestreo aleatorio, que el Gobierno ya ha anunciado y que espera poner en marcha en las próximas semanas: un estudio que pretende calcular, analizando las muestras de más de 60.000 personas, el grado de inmunidad social, es decir cuántas personas están ya inmunizadas contra el covid-19.