El Hospital Isabel Zendal empieza a recibir pacientes. A última hora de la mañana ya ha ingresado la primera: una mujer de 63 años con neumonía por COVID-19 y pronóstico estable, según la Comunidad de Madrid, derivada desde las Urgencias del Gregorio Marañón.

Por el momento se desconoce el número exacto de pacientes que llegarán a lo largo de este viernes, ya que dependerá de los ingresos que se registren en las Urgencias del resto de hospitales madrileños y de la demanda que hagan estos al Zendal para trasladarlos, según fuentes de la

Horas antes de producirse ese primer ingreso, el viceconsejero de Salud Pública, Antonio Zapatero, confirmaba que el nuevo hospital de pandemias estaba listo para recibir a sus primeros enfermos de coronavirus.

"Está todo organizado, ayer tuvimos la ultima reunión operativa para que hoy puedan llegar ya pacientes al Hospital Enfermera Isabel Zendal", ha afirmado esta mañana en rueda de prensa.

Pacientes COVID

Según ha detallado también el viceconsejero, el protocolo para las derivaciones al Zendal se llevará a cabo "en base a una serie de perfiles clínicos y de forma voluntaria" y los traslados se harán "directamente desde los servicios de Urgencias de Madrid".

Zapatero no ha querido estimar un número concreto de pacientes, señalando que "será en función de la demanda que haya" y "del perfil clínico". No obstante, laSexta ha tenido acceso al documento para pacientes candidatos de otros hospitales, en el que se les prometen "cuidados de alta efectividad y calidad asistencial" para trasladarles al Zendal.

El Ejecutivo regional ha precisado que los nuevos ingresos serán recibidos por un equipo de admisión e ingresarán en el pabellón número 2 del centro, en un espacio con 48 camas y cuatro puestos de UCI.

Las instalaciones del nuevo centro han sido específicamente preparadas para la COVID-19. Con ello se pretende descongestionar otros hospitales de enfermos por esta patología, aunque al no estar dotado completamente, si se dan complicaciones que requirieran actuaciones de emergencia, serían traslados de vuelta a otros hospitales, como La Paz.

Sanitarios voluntarios y forzosos

Una de las claves de la gestión de este hospital es que se dota de personal sin hacer nuevas contrataciones. Es decir, con profesionales de otros centros hospitalarios, ya sean voluntarios o mediante traslados forzosos.

Allí ya están trabajando 140 sanitarios, de los cuales 106 son voluntarios y el resto, profesionales adscritos al nuevo hospital sin haberlo solicitado: 22 celadores, cuatro auxiliares administrativos, uno de Farmacia, cinco técnicos de radiodiagnóstico, un especialista en Medicina de Trabajo y un técnico de Prevención de Riesgos laborales.

La Comunidad solicitó inicialmente voluntarios para cubrir 669 plazas de diversa índole: médicos, enfermeros, celadores... pero solo pudo cubrir un centenar mediante esta vía. En Comisiones Obreras tienen constancia de, al menos, 297 sanitarios cuyo traslado forzoso al Zendal ha sido solicitado por la Consejería de Sanidad.

Es el caso de Mar, que ha contado este viernes que la alternativa era quedarse sin trabajo. "Tenía que venirme aquí o me iba a la calle", explicaba este mismo viernes.

También el de Nerea, que ha contado su experiencia a los micrófonos de laSexta: "Me llamaron a las 13:45 para firmar un nuevo contrato. Les dije que no estaba de acuerdo, pero es lo que hay...".

O también el de Belén: "No sabemos nada. Ni cuándo vamos a tener que ir, ni hasta cuándo, ni las condicioens del trabajo...", explica.

O el de Raúl, suplente por si alguno de sus compañeros trasladados forzosos no puede ir: "Lo más seguro es que me toque ir al Zendal de manera forzosa, sin haberlo solicitado y a 35 kilómetros de mi casa".

Aunque los hay que acuden voluntariamente con la esperanza de conseguir estabilidad, como Ana, que ve una oportunidad para dejar atrás su condición de interina.

Un hospital polémico

El Isabel Zendal entra así en funcionamiento 10 días después de una primera inauguración en la que solo se mostraron las instalaciones en un tour sin periodistas, pese a que aún no estaban preparadas para acoger enfermos.

Este hospital de pandemias, la joya de la corona de la gestión sanitaria de Isabel Díaz Ayuso en Madrid, ha sido polémico desde el inicio: proyectado en verano para entregarse en octubre, en apenas tres meses que no fueron suficientes para terminarlo.

Ojalá no se usase jamás el Zendal"

Antonio Zapatero, viceconsejero de Salud Pública

El hospital contará de momento con 240 camas de hospitalización operativas, así como 16 puestos de cuidados intensivos y 32 de cuidados intermedios. Lo prometido por la Comunidad eran 1.000 camas, aunque se irán abriendo en función de las necesidades.

"Ojalá no se usase jamás el Hospital Zendal", ha manifestado hoy Zapatero, que ha preciado que "eso querría decir que en Madrid no hay pacientes infectados de urgencia con coronavirus", lo que "sería la mejor noticia".

"Se va a usar en la forma que haga falta, fundamentalmente con la idea de liberar al resto de hospitales de pacientes infecciosos, con la ventaja que eso tiene para que recuperen la actividad no COVID", ha agregado.