Dos hijos de políticos socialistas asesinados por ETA han respondido al PP tras asegurar durante el debate de investidura de Pedro Sánchez que "ETA no está acabada", en clara referencia a EH Bildu.

Ha sido el caso de Josu Elespe, hijo de Forilán Elespe, edil socialista de Lasarte-Oria (Guipúzcoa), asesinado por la banda terrorista. "Me hace feliz que ETA no exista, que tengamos un gobierno de izquierdas en España, y que se encare el problema catalán desde el diálogo. Mi padre pensaría lo mismo", ha asegurado en un tuit.

 

A esas palabras ha reaccionado María Jáuregi, hija de Juan María Jáuregi, político socialista exgobernador civil de Guipúzcoa, asesinado por ETA.

"Mi aita (padre) también estaría feliz, Pablo Casado. Porque ETA no existe, porque vamos a tener un gobierno de izquierdas y porque era un firme defensor del diálogo", ha asegurado en otro mensaje en dicha red social.

 

La polémica surgió en la primera jornada del debate de investidura, cuando Pedro Sánchez recordó que ETA había desaparecido gracias al Gobierno de Zapatero, que provocó la airada reacción de Teresa Jiménez Becerril, hermana del edil del PP Alberto Jiménez Becerril, asesinado por la banda terrorista en 1998, que señaló directamente a los diputados de EH Bildu.

Además, Jiménez Becerril aseguró en Twitter que "ETA no está acabada y que sus herederos están sentados en el Congreso".

 

Sin embargo, otras víctimas de ETA no comparten la postura y el acuerdo al que ha llegado Sánchez. José Maria Múgica, hijo del socialista Fernando Múgica, asesinado por ETA en 1996, ha mandado una dura carta al candidato. "Que pretenda usted alcanzar la investidura con la ayuda del fascismo que nos asesino en el Pais Vasco produce una náusea infinita", se puede leer en la misiva.

Una carta que ha recibido el apoyo en twitter en Pablo Casado, Ana Pastor, que le ha respondido: "Estamos contigo". O Manuel Valls, quien la ha calificado de "impactante", y que sostiene que el Gobierno de España no puede depender de ERC y Bildu.