Ir en pareja a la compra o hacer varias compras pequeñas son algunas de las malas prácticas que cometen algunos ciudadanos en pleno confinamiento por coronavirus.

Y es que en esta crisis también hay que ser solidarios: se deben hacer compras grandes para evitar salir a menudo de casa y sin excesos generados por el miedo que solo provoquen la acumulación innecesaria de bienes.

Además, se debe mantener una distancia de al menos uno o dos metros con el resto de ciudadanos y evitar cualquier tipo de aglomeración, por ello hay que acudir al comercio de proximidad.

Es fundamental el uso de guantes al elegir la fruta y la verdura que introduciremos en nuestra cesta de la compra, evitar tocarse la cara y lavarse las manos al llegar a casa.

También es recomendable que siempre realice la compra la misma persona, con la finalidad de que no se expongan a un posible contagio todos los miembros de un mismo domicilio.

Entre las precauciones a tener en cuenta el Gobierno también advierte de que la persona que acuda a la compra debe ser, si es posible, la de menor riesgo y que se encuentre asintomática.

Por eso ya son muchos los jóvenes que se han ofrecido a realizar la compra de personas de riesgo, como es el colectivo de mayor edad.