Los críticos han llegado hoy a Ferraz con una exigencia clara. "Vengo a solicitar formalmente una convocatoria urgente de la Comisión de Ética y Garantía Federal para que se emita un informe sobre lo que está sucediendo en este momento", señala Verónica Pérez.

Pero al entrar, la presidente del Comité Federal se ha tenido que quedar parada en el hall, sin poder llegar a los despachos, vigilada en todo momento por la seguridad privada: "Después de dos horas esperando nadie me ha respondido nada".

Quieren que se dirima de una vez por todas si la dimisión de los 17 miembros de la Ejecutiva obliga a Sánchez a abandonar el PSOE, algo que ven muy probable. En la Comisión de Garantías, el árbitro de los conflictos socialistas, hay cinco miembros, y tres, es decir la mayoría, son del bando crítico, como María Jesús Montero, actual consejera de Hacienda con Susana Díaz, Wilfredo Jurado, abogado del defenestrado Tomás Gómez, e Inés Ayala, eurodiputada, de la federación crítica aragonesa.

Pero desde Ferraz se creen que sólo puede convocar el órgano la presidenta, partidaria de Sánchez. "Es evidente que quién tiene que convocar la Comisión de Garantías es la presidenta", explica Armengol.

"Se está evitando que se reúna un órgano soberano como es la Comisión de Garantías", ha señalado Pradas, a lo que Ferraz responde que la presidenta no lo ha convocado porque es en el Comité del sábado cuando se debe discutir todo.