Fernando Grande-Marlaska, ministro de Interior en funciones, preguntado en una entrevista en 'Hoy por hoy' de la 'Cadena Ser' por la situación de inseguridad en Barcelona y el aumento de delitos violentos en la ciudad, reconoce estar preocupado desde hace tiempo, pero que el problema de la seguridad no debe focalizarse sólo en Barcelona.

"Yo estuve en la campaña electoral y allí pude comprobar una preocupación seria y real", indica. Así, cuenta que la Concejalía de Seguridad la dirige "una de las personas que más sabe de seguridad, Albert Batlle, bajo el equipo del PSC que trabaja para "encarar la situación".

Batlle, que es un exalto cargo de los Mossos d'Esquadra, reconoció que había una "crisis de seguridad" en Barcelona, y aunque Marlaska no quiere emplear las mismas palabras, sí que considera importante reconocer que hay preocupación por la inseguridad instaurada.

En este contexto, el PP ha presentado una proposición no de ley para que se envíen desde el Gobierno central policías y guardias civiles para atajar esa delincuencia. Marlaska cree que no hay que tomar "soluciones rápidas y simples" y habla de "ignorancia," por parte de los 'populares', señalando que ya hay Policía Nacional en la ciudad.

Además, sobre las declaraciones de Miquel Buch, consejero de Interior de Cataluña, que aseguró que los robos también se deben en parte a los manteros porque "la gente se distraen mirando sus productos y es más fácil robar", Marlaska cree que "en situaciones en las que uno pierde la concentración es más fácil, pero eso no implica un incremento de la inseguridad". "Yo cuando voy por Gran Vía, si hay una aglomeración importante, me pongo la cartera en el bolsillo delantero".

Sobre la seguridad en la cumbre del G7

Grande-Marlaska informa también de que no se han registrado "incidentes reseñables" en la frontera entre el País Vasco y Navarra y Francia en las horas previas a que dé comienzo la cumbre del G7 en Biarritz.

Él mismo ha sido el encargado de supervisar el amplio control de seguridad desplegado con miles de agentes de la Policía Nacional instalados en la zona y un gran dispositivo de la Guardia Civil ubicado en Hondarribia. "Vamos a poder ser conscientes de su calidad, de su profesionalidad y de que incluso en situaciones que no son sencillas ellos son capaces de hacerlo", explicaba el ministro.

La situación podría verse complicada porque coincide con la Operación Paso del Estrecho y con la Operación Retorno de las vacaciones de verano.

Ante la previsión de que pueda haber mucho tráfico, como ocurrió en el día de ayer con colas de hasta 11 kilómetros, y de que pueda darse también la infiltración de grupos contrarios a la celebración de la cumbre que provoquen actos violentos, Grande-Marlaska asegura que hay "protocolos de actuación en caso de que esto sucediera", porque la situación "puede ser compleja".

"Las instituciones francesas y españolas competentes en la materia estamos trabajando desde hace meses, estableciendo protocolos de actuación para garantizar que los derechos y libertades del conjunto de los ciudadanos en una situación compleja pueden desarrollarse", insiste el ministro, haciendo hincapié en el dispositivo de seguridad instaurado.

Además, ha reconocido que "en todas las cumbres tipo G-7 o G-20 hay movimientos infiltrados de carácter violento". Frente a ello se están tomando "las medidas necesarias para prevenir", asegura Grande-Marlaska.