El Gobierno en funciones de Pedro Sánchez va a apurar el plazo para sacar del Valle de los Caídos los restos de Franco, ya que no está previsto que la exhumación del dictador se lleve a cabo hasta, como pronto, el miércoles 23 de octubre.

Fuentes del Ejecutivo aseguran que todavía no se ha notificado a la familia la fecha exacta de la exhumación, cuyo aviso debe trasladarse con un margen previo de 48 horas.

El Gobierno está adaptando sus planes iniciales ante la atención prioritaria que en estos momentos tiene depositada en la crisis en Cataluña, donde desde la sentencia del procés se están produciendo graves altercados e incidentes violentos.

Todavía no se ha notificado a la familia la fecha, cuyo aviso debe darse con un margen de 48 horas.

Como la notificación para la exhumación aún no ha sido enviada a la familia, los trabajos de extracción de Franco no podrán realizarse este lunes y casi seguro tampoco el martes.

Así, el Ejecutivo quiere concentrar todo el dispositivo en una única jornada para que los restos del dictador sean sacados y trasladados al cementerio de Mingorrubio-El Pardo en el menor tiempo posible.

En cualquier caso, hay margen hasta el viernes para extraer los restos de Franco y trasladarlos junto a los de su esposa en Mingorrubio, ya que el Consejo de Ministros dio de plazo hasta el 25 de octubre para culminar la operación.

Llega la maquinaria necesaria para la exhumación

Lo que ya ha comenzado en el Valle de los Caídos son los preparativos para la exhumación, ya que este domingo han llegado maquinaria y operarios.

Poco antes de las 15:00 horas de este domingo, llegaron al Valle dos furgonetas y dos camiones, que a su vez trasladaban la maquinaria y el material necesario para la exhumación de Franco.

Así viven los vecinos de El Pardo el regreso de Franco

Los vecinos de la zona cercana al cementerio de Mingorrubio se debaten entre la incomodidad y el hartazgo sobre un tema que, creían, estaba olvidado. laSexta.com se desplaza hasta el barrio de El Pardo y habla con los vecinos sobre el inminente traslado de los restos del dictador.

En el camposanto, donde está enterrada la esposa de Franco, hay un gran despliegue policial. Dos agentes de la Policía Nacional custodian la entrada y sólo dejan pasar, previa identificación, a familiares que vienen a visitar las tumbas o a los asistentes a los entierros.