La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha rechazado la "espiral" de bajadas fiscales en que están entrando las comunidades autónomas, a las que ha pedido "coherencia" porque son las mismas que están pidiendo más recursos al Gobierno, de modo que ha abogado por mantener un "debate sosegado" sobre este asunto.

Justo después de que el presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, se haya sumado a la estrategia de rebajas fiscales que ya están acometiendo otras autonomías gobernadas por el PP, Montero ha alertado sobre los efectos adversos de esta carrera y ha dejado claro que la posición del Gobierno es opuesta a las "bajadas masivas de impuestos". "No se puede ir a una espiral de bajada fiscal por parte de las comunidades autónomas", ha aseverado este miércoles en los pasillos del Congreso, donde ha advertido de que esto "no es bueno" y más perjudicial con unos impuestos que con otros.

Así ha recordado que el impuesto de patrimonio -suprimido en Madrid y Andalucía, ambas gobernadas por los populares- solo lo paga el 0,2% de la población.

Al mismo tiempo, Montero ha arremetido contra cualquier bajada "masiva" de impuestos y ha puesto como ejemplo de sus efectos negativos lo sucedido en el Reino Unido con la libra esterlina, que ha perdido valor tras las reducciones impositivas anunciadas por la nueva primera ministra británica, Liz Truss.

Es más, ha remarcado que tanto el Banco Central Europeo, como la OCDE, el FMI, los comisarios europeos y "todos los organismos internacionales" desaconsejan bajadas masivas de impuestos y recomiendan reducciones "quirúrgicas" y "selectivas". Son reformas encaminadas a proteger a la población más vulnerable y de manera que "los que más tienen, más aporten", ha explicado. En esa línea, ha apostillado, irán encaminadas las medidas fiscales que el Gobierno va a anunciar en los próximos días.

En cuanto a la actitud de las comunidades autónomas, a las que ha reclamado un debate "sosegado", les ha pedido "coherencia" en sus planteamientos porque "la gran mayoría" reclaman más recursos al Gobierno, unos fondos que precisamente proceden de "la misma bolsa de los impuestos de los ciudadanos". También les ha instado a ser coherentes con Europa, puesto que España está recibiendo 140.000 millones de fondos europeos pagados por los ciudadanos europeos y por ello a su entender resulta "poco coherente" que desde España lleguen titulares de prensa sobre bajadas fiscales.

"Hay que ser muy rigurosos, muy cuidadosos y muy coherentes", ha concluido la titular de Hacienda, quien ha recordado que en juego está "el bienestar de los ciudadanos".

En la misma línea se ha expresado la portavoz del Gobierno. Isabel Rodríguez ha insistido en que el Ejecutivo "tiene muy clara cuál es su posición en materia fiscal". Rodríguez ha reivindicado los "pasos muy importantes" que ha dado el Gobierno yendo "a la raíz de los problemas". Y ha seguido enumerando las decisiones de ir "bajando los impuestos en las tarifas eléctricas, también en el gas y yendo a aquéllos que pueden contribuir más", con los gravámenes a la banca y a las empresas energéticas.

Ahora, ha avanzado, "vamos a seguir ahondando en un proyecto que vamos a presentar en pocas horas", "basado en que a esta crisis la respuesta ha de ser responsable" y en el principio de que "hay quienes siguen ganando más" y "ha de ser éstos los que han de contribuir".

Ante la pregunta de si la iniciativa de Puig rompe la estrategia comunicativa del PSOE, ha asegurado que "no hay ningún malestar". Finalmente, sobre la negociación de los Presupuestos Generales del Estado, que en Unidas Podemos están presentando como bloqueada, la portavoz garantiza: "Llegaremos al acuerdo como hemos hecho en los dos años anteriores".