Convertir España en una potencia europea de hidrógeno verde. Es el objetivo con el que el Ministerio de Transición Ecológica ha enviado una carta a Bruselas reclamando fondos para construir un gasoducto que una nuestro país al resto de Europa. Aunque España no lo necesita, sí los socios europeos, y esa misma infraestructura serviría para transportar hidrógeno verde.

Ello, en un momento en el que la Comisión Europea está buscando alternativas para poner fin a la dependencia energética de Rusia, en plena invasión de Ucrania.

Así, el departamento de Teresa Ribera pide fondos europeos en una misiva en la que apunta que, si bien el paquete se centrará en infraestructuras para eliminar los combustibles fósiles rusos, no debe pasar por alto la necesidad de renovar el compromiso de acelerar todos los proyectos de interconexión eléctrica que faltan entre Península y Francia para asegurar que estén plenamente operativos en 2030.

Sobre la evaluación de la Comisión de posibles proyectos que sirvan a corto plazo para reducir la dependencia del gas ruso, España pide priorizar el transporte y el comercio de hidrógeno renovable desde donde se puede producir de manera competitiva, como el sur de Europa, al resto de la UE mientras se optimiza el uso de las infraestructuras y capacidades existentes, como las plantas de regasificación.

En la carta, el Ejecutivo incide en que, en todos los casos, la UE debería contribuir con fondos suficientes a estos proyectos, en particular en las circunstancias actuales.

Almacenamiento de energía e interconectividad

Por otra parte, reclama que el plan que se presente fortalezca y priorice aún más el desarrollo continuo de las fuentes de energía renovables, incluyendo la dimensión industrial y considerando el papel relevante del almacenamiento de energía. En este sentido, insta a Bruselas a desarrollar urgentemente un marco específico centrado en este aspecto, con medidas y opciones políticas para abordar las barreras ya identificadas.

Finalmente, el Gobierno considera clave dedicar un punto específico en la agenda del Consejo de Ministros de Energía al diseño del mercado eléctrico y considera imprescindible evaluar cualquier mejora del diseño actual en función del informe de la Agencia de Cooperación de los Reguladores de la Energía (ACER), que aboga por acelerar la integración del mercado o aumentar su liquidez.

Aspectos -apunta el Ministerio- que dependen en gran medida de un buen nivel de interconectividad. Un punto que preocupa al Ejecutivo puesto que la Península Ibérica y España se encuentran todavía muy por debajo del objetivo de interconexión del 10% acordado para 2020 y, en consecuencia, del nivel del 15% que se pretende lograr para el año 2030.