Desde este lunes y hasta la finalización del estado de alarma decretado para contener la pandemia del coronavirus, el Gobierno prohíbe la celebración de todos los velatorios, independientemente de la causa de la muerte del fallecido, mientras que en el enterramiento o despedida para cremación de fallecido sólo podrán estar presentes tres familiares o allegados.

Hasta ahora, eran las consejerías de Sanidad de cada Comunidad Autónoma las encargadas de determinar las restricciones para garantizar el cumplimiento de las medidas de seguridad, como la distancia recomendada de entre uno y dos metros entre personas y evitar aglomeraciones. Así, mientras la Comunidad de Madrid se adelantaba a esta medida y ya prohibía la celebración de todos los velatorios, en Galicia se podían celebrar con un máximo de 8 asistentes.

Así, aunque el acceso a los tanatorios se encontraba ya muy restringido y las ceremonias fúnebres, limitadas o directamente suspendidas, el BOE recoge este lunes las nuevas medidas extraordinarias que afectan a los servicios celebrados tanto en instalaciones públicas como privadas.

La norma obliga a posponer la celebración de cultos religiosos o ceremonias civiles fúnebres mientras dure el estado de alarma, una medida que ya habían comenzado a tomar las empresas funerarias.

Precios de los servicios funerarios

Además, el Gobierno ha prohibido el incremento de precios de los servicios funerarios. El BOE establece que durante el periodo de vigencia del estado de alarma, los precios no podrán ser superiores a los precios vigentes con anterioridad al 14 de marzo de 2020, así la empresa deberá entregar un presupuesto desglosado por cada uno de los conceptos incluidos en el mismo y la lista de precios vigente

Y, de haberse producido el cobre por importes superiores, la empresa deberá iniciar de oficio la devolución de la diferencia, dejando constancia de las actuaciones realizadas a tal efecto en el caso de que no pueda llevarse a cabo.

Mientras que las personas afectadas dispondrán de seis meses desde la fecha de finalización del estado de alarma para solicitar el correspondiente reembolso y en el caso de que haya contratado servicios o productos que no puedan ser disfrutados a causa de las circunstancias, el usuario también tendrá derecho a la devolución de los importes correspondientes.

Una medida que llega después que una plataforma denunciara abusos en el sector de los servicios funerarios, en concreto, denunciaba que una funerariapresupuestó en 1.525 euros un ataúd especial 'envasado al vacío' para un fallecido por coronavirus. Además el presupuesto añadía otros 40 euros por acondicionamiento del fallecido, 609 por personal y prestación del servicio, 235 por traslados, 471 en concepto de cementerio o incineración y 418 más por velatorio y ceremonia, a los que se debe añadir el 21 % de IVA. Aunque en el momento de la emisión de la factura los fallecidos por coronavirus no podían tener velatorios ni ceremonias, el nuevo presupuesto cambiaba este capítulo por 'cámara frigorífica' y continuaba cobrando por él 418 euros.