Minutos después de votarse la prórroga del estado de alarma en el Congreso, PSOE, Unidas Podemos y EH Bildu hacían público un comunicado donde anunciaban que habían llegado a un acuerdo con el objetivo de derogar la Reforma Laboral impulsada en 2012 por el PP. En virtud de dicho acuerdo, la formación vasca se abstenía para no impedir la prórroga del estado de alarma, aunque a esas horas, su voto ya no era decisivo.

El documento firmado por los tres partidos recogía el compromiso del Gobierno de derogar las medidas recogidas en la norma del 2012. En un primer momento, destacaban que tendría que hacerse efectiva "antes de la finalización de las medidas extraordinarias por el Gobierno en materia económica y laboral derivadas de la crisis originada por el COVID-19". Sin embargo, el acuerdo fue modificado sustancialmente horas más tarde para eliminar este primer punto.

En una nota enviada a los medios de comunicación a media noche a través de Whatsapp, el PSOE señalaba: "Derogaremos la reforma laboral. Recuperaremos los derechos laborales arrebatados por la reforma laboral de 2012. Impulsaremos en el marco del diálogo social la protección de las personas trabajadoras y recuperaremos el papel de los convenios colectivos". De esta manera, evitan utilizar la palabra "íntegra" que sí aparece en el acuerdo inicial.

Además, en el cambio realizado a última hora, el PSOE explica cuáles son las medidas que, han acordado, deberán derogarse con "carácter urgente": la posibilidad de despido por absentismo causado por bajas por enfermedad, las limitaciones al ámbito temporal del convenio colectivo y la prioridad aplicativa de los convenios de empresa sobre los convenios sectoriales.

"Las entidades locales, forales y autonómicas dispondrán de mayor capacidad de gasto para políticas públicas destinadas a paliar los efectos sociales originados por la crisis del Covid-19", continúa el documento.

"La capacidad de endeudamiento de la Comunidad Autonómica Vasca y la Comunidad Foral de Navarra se establecerán exclusivamente en función de sus respectivas situaciones financieras", añade.

Una tarea pendiente del Gobierno

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ya había anunciado antes de que la pandemia azotara nuestro país que la derogación de la Reforma Laboral iba a tener "distintas vías en la acción del Gobierno" porque, según valoró, la contrareforma laboral del PP "fue durísima y muy compleja": "Abarca más de 20 artículos, más de cinco leyes y de reales decretos".

Ya entonces afirmaba en laSexta Noche que "todo se iba a hacer con el diálogo social": "Estoy convencida de que los grandes temas en este país se tienen que hacer así; unas veces acabaremos exitosamente, y otras no. Pero habrá diálogo social".

PP y Vox critican el acuerdo

Tras conocerse el acuerdo, el líder del PP, Pablo Casado, ha cargafo contra el presidente del Gobierno por negociar el estado de alarma "con los proetarras que ayer atacaron la casa de su candidata en País Vasco".

Además, Casado ha defendido que la reforma laboral del 2012 "ha creado 3 millones de empleos y que ampara los ERTE para 4 millones de familias". "España no merece este presidente".

En esta misma línea, la portavoz del PP en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, ha dirigido sus críticas a Ciudadanos, que ha votado 'sí' a la prórroga. "Sinceramente, no entiendo cómo Ciudadanos ha podido apoyar esta tramposa y lesiva prórroga", ha defendido.

 

Desde Vox, Jorge Buxadé, ha acusado al PSOE de haber utilizado el "estado de abuso" para consolidar "un poder totalitario" contra la libertad de los españoles. "La cara de panoli que se les está quedando a algunos...y la cara malvada que están mostrando otros", ha añadido el portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, en relación al pacto.