El Gobierno de Gibraltar ha presentado una denuncia penal contra los líderes de Vox por delitos de incitación al odio. En la denuncia emitida a la Fiscalía española, el Ejecutivo de la colonia británica ha añadido una "larga lista" de declaraciones de líderes de Vox de las que "se desprende una clara estrategia para denigrar a los gibraltareños" y sus "instituciones", y aseguran que su estrategia "parece claramente concebida para generar un ambiente de odio entre los españoles hacia Gibraltar".

La Oficina de Información de Gibraltar alude al artículo 510 del Código Penal español para justificar su acusación contra el partido político al que describe como de "ultraderecha". Además, el Gobierno gibraltareño recuerda que el líder de Vox en la vecina localidad de La Línea de la Concepción (Cádiz) "dimitió acusando a los líderes nacionales del partido de fomentar el odio hacia Gibraltar". "En los últimos días, algunos de los comentarios en internet provocados por las declaraciones de Vox y sus líderes nacionales instaban explícitamente a emprender medidas violentas contra Gibraltar", alegan desde el Peñón.

En el comunicado publicado para informar de la denuncia, el Gobierno recuerda el "largo y oscuro historial en Europa de ataques a minorías por parte de ideologías políticas extremistas" y los resultados de algunas de ellas, que "constituyen una mancha imborrable en la historia". Por ello, el Ejecutivo sostiene que "no escatimará en esfuerzos para garantizar que aquellos que fomentan el odio contra su pueblo sean juzgados con todo el peso de la Ley".

Por último, desde Gibraltar también han pedido a los fiscales españoles que investiguen la web de "Gibraltar Español", que publica "regularmente" en redes sociales "acusaciones falsas" contra la colonia y que ha sido "un importante altavoz para la propaganda de Vox".

El ministro principal gibraltareño, Fabian Picardo, se ha pronunciado sobre la denuncia. Ha explicado que su Gobierno está "firmemente comprometido con el principio de libertad de expresión, pero no permitiremos que aquellos que intentan dañarnos incitando el odio contra el pueblo de Gibraltar abusen de esta libertad fundamental". "Existe una clara línea divisoria entre el derecho a expresar la propia opinión" y la "incitación al odio, las injurias, las calumnias y la difamación" y no permitirá, asegura, que "nadie cruce esa línea sin consecuencias".