El Gobierno ha ceñido a lo estrictamente particular el último viaje del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero a Venezuela y ha recalcado que la visita se realizó "sin ostentar ningún cargo de representación y sin mandato alguno del Gobierno de España".

El expresidente se reunió por sorpresa con el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, en la sede del Gobierno venezolano, el Palacio de Miraflores de Caracas. En la reunión también estuvieron presentes la primera dama, Cilia Flores, y dos de los vicepresidentes, los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, según imágenes difundidas por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha afirmado que el Gobierno "no tiene ningún comentario que hacer al respecto" sobre este viaje porque lo realizó el expresidente "estrictamente en su condición de ciudadano particular, sin ostentar ningún cargo de representación y sin mandato alguno del Gobierno de España".

Este viaje de Zapatero ha sido cuestionado por el Partido Popular, cuya portavoz en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, ha denunciado la relación de "intimidad antidemocrática" de Zapatero y Maduro y ha reprochado al primero que trabaje activamente "para una dictadura que ha sido condenada". También Pablo Casado, líder del PP, a través de un tuit, ha pedido al Gobierno que dé "explicaciones sin más mentiras".

 

Rodríguez Zapatero comenzó en 2016 una labor de intermediación entre el Gobierno venezolano y la oposición que no dio frutos y que terminó con el rechazo de los detractores del chavismo, que desde entonces han llegado a considerarle como un simpatizante del oficialismo.