El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quiere el apoyo de todas las formaciones representadas en el Congreso a su plan de choque contra los efectos económicos de la guerra en Ucrania. A modo de pacto de Estado, el Gobierno cree que este plan de 6.000 millones de euros (más 10.000 millones en créditos ICO), que el Consejo de Ministros dará luz verde como decreto ley este martes, debe contar con la aprobación de sus socios y de la oposición, y así lo planteaba Sánchez al anunciar las medidas: "¿Qué más tiene que ocurrir para dejar a un lado rencillas y sectarismos y sumar fuerzas?".

Apelando al "mejor patriotismo" y la "política de unidad", Sánchez busca recabar ese respaldo entre unos partidos que no parten con posiciones muy alejadas, pero sí criticas. Mientras los socios de investidura consideran que algunas de las medidas llegan tarde y son poco ambiciosas, el PP insiste en una bajada de impuestos que ya reclamó cuando se debatió el plan en la Conferencia de Presidentes en La Palma.

A quien sí han gustado esta vez las medidas detalladas por el jefe del Ejecutivo es a la coalición, demostrando una unidad que en ocasiones ha quedado en entredicho. Tanto PSOE como Unidas Podemos han valorado positivamente el plan, y destacan desde la formación morada que este plan contiene "medidas eficaces para quien más lo necesite" sin contemplar una bajada generalizada de impuestos.

El PP pide una bajada de impuestos

Este empieza por ser el principal escollo del PP para dar su 'sí' al plan. Si el Gobierno busca un acuerdo también con ellos deberán bajar los impuestos porque creen que sin esa rebaja es "difícil" afrontar la inflación.

Lo plantea así la coordinadora general del PP y portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Cuca Gamarra: "Si esa unidad de la que tanto habla Pedro Sánchez realmente la quiere practicar, tiene una grandísima oportunidad analizando esas propuestas de bajadas de impuestos que él mismo asumió y se comprometió en La Palma".

Alberto Núñez Feijóo, en cambio, no ha dejado claro cuál será el voto del PP en el Congreso y no lo hará, dice, hasta que pueda "estudiarlo". Pero sí ha mostrado su "máxima disposición" a apoyarlo.

También Ciudadanos cree que "las bajadas de impuestos eran la mejor medida que el Gobierno podría adoptar". Sin confirmar el voto de la formación naranja, el diputado Guillermo Díaz ha asegurado que están alerta "por si nos meten alguna artimaña", y creen que deben ser cautos porque el plan "puede traer sorpresas".

Los aliados piden más diálogo y más ambición

En cuanto a lo que los socios del Gobierno se refiere, todos señalan la falta de diálogo que una vez más el Ejecutivo ha demostrado a la hora de presentar las medidas, informándoles "a última hora", y reclaman un papel más activo por ese lado. Pero la mayoría se inclina por apoyar el plan.

Es el caso del PNV, dispuesto "a negociar, estudiar y aprobar" un plan anticrisis porque creen que "el momento lo requiere", como ha destacado la presidenta del PNV en Vizcaya, Itxaso Atutxa, especificado que, "una vez más", resulta "difícil" votar que no a un decreto, aunque algunas medidas no les gusten.

En EH Bildu creen que las medidas "son un paso en la dirección correcta" y ven positivo que no haya una rebaja masiva de impuestos, pero destacan que son coyunturales, temporadas e insuficientes. "Estas medidas deberían ser estructurales para cambiar de fondo el problema que hay", ha destacado Mertxe Aizpurua, portavoz del grupo, que ha anunciado que "en principio" no se van a oponer.

También sin adelantar el voto del partido, el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha defendido que algunas medidas son insuficientes y llegan tarde. "Hacen falta las plagas bíblicas o una invasión extraterrestre para que el Gobierno haga lo que debe", ha juzgado Rufián. Critican así que "tenga que venir la mayor crisis para que las cosas se aprueben cuando si se hubieran aprobado antes estaríamos mejor".

"El Gobierno puede llevarse sustos como los que se ha llevado en el pasado"

Íñigo Errejón, sobre los apoyos al plan

Por parte de Más País, Íñigo Errejón, consideran que algunas medidas podrían ser "más equitativas", pero aplauden que el Gobierno haya "reaccionado" y se haya "puesto las pilas". Ahora bien, avisa de que el Gobierno "puede llevarse sustos como los que se ha llevado en el pasado" y no contará con su voto "si las medidas no van en la dirección de cambiar la matriz energética hacia una matriz verde limpia y barata y de que las medidas para proteger a los débiles las paguen los fuertes".

Joan Baldoví, portavoz de Compromís, coincide con Rufián en que muchas de las medidas "se podrían haber tomado antes", y a falta ver el decreto, destaca que "Compromís es una formación responsable". "Siempre que se trate de medidas que ayuden a las personas y a las empresas, Compromís estará para dar su apoyo".

Desde la CUP, aunque valoran positivamente algunas medidas, creen que en su conjunto son "insuficientes, epidérmicas y no molestan al IBEX", en palabras de la diputada Mireia Vehí.