La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha asegurado que el Gobierno ajustará el impuesto extraordinario sobre las energéticas a la "figura" tributaria que se adopte en la Unión Europea una vez que esta se haya consensuado.

En una entrevista en Antena 3, Montero ha defendido que "no ha habido nunca una controversia entre España y Europa", sino que España ha llevado la "iniciativa" de este gravamen y que la intención desde el principio fue adaptarse al impuesto europeo una vez que se definiera.

La ministra ha respondido de esta manera al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que una entrevista en laSexta, se mostraba dispuesto a apoyar el nuevo recargo a las energéticas si se asimila a la propuesta europea -el español grava los ingresos y el europeo, los beneficios extraordinarios-.

"El señor Feijóo antes de conocer la forma técnica en que íbamos a presentar este impuesto ya se había posicionado en contra", ha afeado, y ahora que "sus compañeros de partido aprueban un impuesto sobre el beneficio extraordinario (de las energéticas) no tiene más remedio que cambiar de posición". "Se ha visto atrapado", ha añadido, y ahora utiliza la "excusa" del impuesto de la Comisión Europea "porque sus socios europeos lo han dejado en evidencia".

Fuentes de Hacienda señalan a laSexta que "el Gobierno de España lleva meses defendiendo que el sector energético, cuya cuenta de resultados se ve favorecida por el contexto político y económico, debería contribuir más para garantizar un reparto justo de las cargas", motivo por el que propusieron en julio el gravamen especial.

Así, señalan que el Gobierno defiende que "los nuevos gravámenes sigan su tramitación en el Congreso" aunque "también es partidario de adaptar la legislación nacional a los acuerdos, medidas y obligaciones que se aprueben a nivel comunitario". A pesar de ello, recuerdan que "hasta el momento no se ha aprobado ningún acuerdo a nivel europeo".

"Nuevamente se demuestra que el Gobierno español forma parte del consenso comunitario frente a un PP que ha optado por el populismo fiscal", apuntan.

Por su parte, el presidente Pedro Sánchez ha asegurado que el PP se ha quedado solo en la derecha europea. "En la derecha europea hay una anomalía ibérica, porque si hay un partido obediente a las grandes eléctricas es el PP español", ha dicho.

El Gobierno asegura que España se adaptará al gravamen que marque Europa, aunque de momento no aclaran si será un impuesto idéntico porque entienden que cada país tiene sus peculiaridades. "Bruselas también entiende que se necesita adecuar a la realidad fiscal de cada uno de los estados miembros", apunta la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera.

Una de las grandes diferencias es que Europa no contempla un impuesto a la banca como sí hace España. Fuentes de Hacienda aseguran que mantendrán este tributo, algo que también deja entrever Isabel Rodríguez, la portavoz del Gobierno: "España asume en el marco de la Unión la adaptación a las normativas europeas y en el margen de la normativa española aplica las suyas".

De momento Feijóo se negó ayer a que se empiecen a debatir estos impuestos en el Congreso de los Diputados. "Nosotros no podemos apoyar un texto en el que tenemos serias dudas de que eso prospere ante un recurso en un tribunal.