El antiguo responsable de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), Enrique García Castaño, ha testificado ante la Audiencia Nacional que la Policía obtuvo una copia de las llaves de al menos uno de los domicilios de Luis Bárcenas para asaltarlo y apoderarse de documentación comprometedora contra la cúpula del PP.

Este domicilio, al que se referían en clave como "el zulo", era un estudio situado en la calle General Díaz Porlier, en Madrid, donde el extesorero del PP mantenía reuniones secretas y ocultaba información de sus actividades, según ha desvelado El Mundo.

García Castaño, que ha adoptado la decisión de colaborar con la Justicia y revelar todos los detalles del operativo a la Fiscalía Anticorrupción, ha dicho que se facilitaban "migajas" a la Policía.

También, que el material realmente importante era entregado a José Manuel Villarejo y Andrés Gómez Gordo, quienes fueron los receptores de la documentación de una copia de un disco duro que el extesorero tenía en Génova y que fueron destruidos a martillazos por el PP.

Esta investigación, junto a la documentación sustraída al extesorero del PP durante la operación Kitchen relacionada con la financiación irregular del partido, acerca a la Fiscalía a determinar quién ordenó y conocía el operativo.