Galicia sigue el ejemplo de Madrid y Andalucía y anuncia su propia rebaja fiscal: el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha avanzado este viernes en un foro económico una subida de la bonificación del impuesto de patrimonio del 25 al 50%.

Una decisión que se conoce tan solo unos días después de que su homólogo andaluz, Juanma Moreno, avanzara a principios de esta semana la supresión, en la práctica, de este mismo impuesto, al anunciar una bonificación del 100% de este tributo.

De esta forma, y aunque no llega a eliminar del todo este impuesto, Rueda se suma así a la senda de rebajas fiscales de Moreno e Isabel Díaz Ayuso, que esta semana ha generado nuevos choques entre el Gobierno y el principal partido de la oposición.

Así, el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, criticaba esta semana que "las comunidades autónomas se dediquen a competir fiscalmente unas con otras" e incluso se mostró partidario de una centralización de impuestos, aunque luego matizó sus palabras y el Gobierno descartó esta posibilidad.

Por su parte, la vicepresidenta segunda y titular de Trabajo, Yolanda Díaz, acusaba al PP de generar dumping fiscal al eliminar el citado impuesto y el propio presidente, Pedro Sánchez, ha advertido de que "no podemos entrar en una competencia a la baja entre territorios".

En este sentido, el líder del Ejecutivo ha criticado que estos mismos territorios "con una mano recortan al 0,2% de sus ciudadanos estos impuestos y con la otra están pidiendo recursos económicos a Europa y la Administración General del Estado". "¿Realmente a quién beneficia? Al territorio más poderoso, por el efecto capitalidad, que es Madrid", ha aseverado desde Nueva York.

Entretanto, el lehendakari Iñigo Urkullu también se ha apuntado a la bajada de impuestos con una nueva deflactación del IRPF en Euskadi, que se aplicaría a partir del 1 de enero de 2023 y se suma a la que ya viene aplicando la región del 5,5% en todos los tramos.

Un contexto en el que el Gobierno central avanzaba este jueves un nuevo impuesto temporal a las rentas más altas, que, según detalló la ministra de Hacienda en Al Rojo Vivo, afectaría al 1% más rico de la población.