Hay cuatro muertos tras la fuerte explosión en un edificio en el centro de Madrid, en la calle Toledo de la capital. El último fallecido notificado ha sido Rubén Pérez de Ayala, un sacerdote herido de gravedad que había sido ingresado en el Hospital de la Paz.

Según Interior, se produjeron dos deflagraciones en el número 98 de la Calle Toledo minutos antes de las tres de la tarde debido, según ha confirmado el Ayuntamiento, a un escape de gas. De acuerdo con el Consistorio, la explosión se produjo en la caldera del edificio.

La doble explosión (que se escuchó a kilómetros de distancia) ha destrozado el edificio, que seguía en llamas casi cuatro horas después del suceso, y ha costado la vida a cuatro hombres de nacionalidad española, un sacerdote, un feligrés electricista que había acudido a arreglar la caldera y un anciano de 85 años.

David Santos, de 35 años, padre de cuatro hijos y miembro de la comunidad del Camino Neocatecumenal, había acudido a petición de los sacerdotes a revisar la caldera, que funcionaba mal desde hace días, según ha informado un portavoz de esa comunidad y ha confirmado el Arzobispado.

Tal y como ha confirmado el delegado del Gobierno a 'Más Vale Tarde', la explosión se habría producido en el momento de su reparación, según las primeras hipótesis.

Según fuentes de la Policía a laSexta, la explosión ha afectado a cuatro plantas del edificio, donde se desplegaron 12 unidades del Samur para atender en la misma calle a los heridos y levantar un hospital de campaña. Al lugar se trasladó también el alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida, y el delegado del Gobierno, José Manuel Franco Parro.

También accedieron al lugar técnicos de Naturgy para conocer las razones de la explosión, ya que allí tienen la red de distribución, donde han tomado medidas para que no se produzcan fugas de gas, según fuentes de los equipos de emergencia. Desde la compañía certifican que no era ninguno de sus técnicos el que se encontraba en esas tareas de revisión.

Cuatro varones fallecidos

Como explicábamos antes, el último fallecido ha sido un sacerdote que se encontraba revisando junto al electricista el estado de la caldera de gas. Este fue ingresado con quemaduras de gravedad en el Hospital de la Paz, y ha muerto esta madrugada, según confirman fuentes sanitarias.

Asimismo, hay otros dos fallecidos: en este caso, unos transeúntes que se encontraban caminando por la calle en el momento de la explosión, según el vicepresidente de la Comunidad Ignacio Aguado. Las víctimas ascienden a un total de cuatro hombres (además del sacerdote y de los dos viandantes, también ha fallecido el electricista que había acudido a arreglar la caldera).

Hay alrededor de una decena de heridos, al menos tres de ellos trasladados al hospital. Dos son agentes de la policía nacional han sido heridos leves. Según la parroquia, dos de los sacerdotes están bien y uno ha sido trasladado al hospital. Se está intentando localizar a un laico que estaba con ellos en el momento de la explosión.

Uno de los fallecidos, según ha expresado la Archidiócesis de Madrid en Twitter, es "David Santos Muñoz, electricista de 35 años, padre de cuatro niños, y feligrés de la parroquia que había ido a echar una mano". El último fallecido es Rubén Pérez de Ayala.

Los técnicos del Samur montaron tres hospitales de campaña en la zona para atender a todos los heridos y varios fueron trasladados a hospitales cercanos. La policía científica montó también otra carpa.

En los alrededores de un colegio

La explosión se produjo en las cercanías del colegio La Salle La Paloma. Los niños fueron evacuados en buen estado, aunque tuvieron que dejar sus enseres personales en la escuela. Según informan a laSexta, habrían salido de las aulas debido al fuerte olor a gas y el temor a un nuevo estallido.

Enfrente del edificio se encuentra una residencia de ancianos. Los 55 residentes han sido trasladados a un hotel, según ha confirmado la vicealcaldesa, Begoña Villacís.

Las imágenes compartidas en redes sociales muestran la céntrica calle madrileña repleta de polvo y cascotes. La explosión se produjo minutos antes de las tres de la tarde. Una hora después, el edificio había comenzado a arder en algunas partes.

El ministro de Interior y el alcalde han acudido en la zona

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha lamentado ya la "terrible explosión" y "varias muertes". El ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, acudió a la calle Toledo para revisar los daños y acompañar a los evacuados.

 

El arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha compartido en redes sociales que ya se encuentra en las cercanías de la parroquia de La Paloma: "Estoy con algunos fieles cerca de la parroquia de La Paloma, donde se ha producido una fuerte explosión. Rezo por la comunidad cristiana en estos momentos de dificultad y pido por las víctimas".

 

 

Aquí se puede ver el estado del edificio previamente a la explosión.