Hoy es el día, 10 de diciembre, a las 11:00 horas, los Franco deberán entregar al Estado el Pazo de Meirás, que pasará al patrimonio público 82 años después de ser entregado al dictador y 45 años después de su muerte.

Será, eso sí, de forma provisional a la espera de que se dicte una sentencia definitiva, lo que tendrá lugar una vez que se agoten todos los recursos judiciales posibles. La familia Franco ya ha presentado uno contra el fallo del Juzgado de Primera Instancia ante la Audiencia Provincial de A Coruña.

La entrega será en el mismo Pazo de Meirás y será verificada por una comisión judicial. Pese a que los Franco han aceptado voluntariamente la ejecución de la sentencia, la magistrada les advierte que "si no realizan la entrega en el día y hora señalados, se procederá en el mismo acto al inmediato desalojo de la propiedad".

El fallo condena a los herederos del dictador a la devolución del inmueble sin ser indemnizada por los gastos en los que afirmaba haber incurrido para el mantenimiento de la propiedad.

Según la magistrada Marta Canales, en la sentencia se declara la nulidad de la donación efectuada en 1938 de "la finca denominada Torres o pazo de Meirás al autoproclamado jefe del Estado, Francisco Franco Bahamonde, por carecer del requisito esencial de forma".

En su fallo, sostiene que esa donación no se hace a Franco a título personal, como argumentaron los letrados de la familia, "sino al jefe del Estado". Además, concluyó que la compraventa de mayo de 1941 fue una "simulación" con lo que determina la nulidad de la misma, al tiempo que también declaró nula la donación que se recoge en una escritura de noviembre de 1982.

Años de recursos y protestas

A la entrega le han precedido numerosas protestas de entidades sociales y organizaciones políticas en demanda de una devolución calificada de "histórica" y de escritos judiciales de una parte y de la otra desde que el pasado 2 de septiembre el juzgado coruñés estimó la demanda interpuesta por el Estado y lo declaró propietario del Pazo de Meirás.

Aún así, los Franco se han opuesto a la realización de un inventario de los bienes, pedido por el Estado y acordado por la jueza, además de plantear un aplazamiento de la fecha de entrega del pazo, después de publicarse en medios de comunicación que iban a trasladar los citados bienes.

Los Franco solo podrán retirar aquellos de "estricto uso personal" o los que no comprometan los posibles "usos definitivos" del pazo, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), en el año 2008 y cuyas visitas gestionaba hasta ahora la Fundación Francisco Franco. Los guardeses, a su vez, tendrán de plazo hasta el 15 de enero para dejar la casa que habitan.

La entrega se produce en la misma semana en la que se ha conocido el inventario de bienes realizado por técnicos de la Xunta y de Patrimonio Nacional, un total de 697 recogidos en el informe elaborado por los representantes de la Consellería de Cultura, de ellos 81 en el exterior y 616 en el interior del pazo.

En ellos hay desde las estatuas del Mestre Mateo hasta retablos de la Virgen, cuadros de Pardo Bazán o del propio dictador y su mujer Carmen Polo hasta mobiliario de la familia real, según recoge, a su vez, en su informe, Patrimonio Nacional.

Sin embargo, hay un objetivo del que no hay ni rastro. Una roca lunar de la misión Apolo 11que el presidente estadounidense Nixón regaló a Estado español y que, según le han confirmado fuentes en exclusiva a laSexta, estuvo durante años en el Pazo de Meirás.

Franco la habría guardado durante años, pero se cree que la familia pudo venderla posteriormente porque no hay ni rastro de ella en los inventarios que han catalogado casi 700 bienes en la residencia del dictador. Se ha añadido todo lo que compone su exterior y su interior, y se incluyen las fotografías inéditas.