Desde este lunes, los británicos que vengan a España a pasar sus vacaciones y estén vacunados no deberán guardar cuarentena a la vuelta, tal y como ha acordado el Gobierno de su país, lo que ha disparado las reservas para volar a España desde allí en un 400%.

El Gobierno de Reino Unido mantiene a toda España en semáforo ámbar, lo que significa que al volver a su país deben hacer cuarentena, pero ha eximido de esta obligación a quienes hayan recibido la pauta de vacunación completa, aunque sí deberán someterse a dos pruebas de detección del COVID-19 antes y después del viaje.

En este sentido, fuentes de la Asociación de Líneas Aéreas dan a entender que el detonante de esta acuciada subida ha sido la flexibilización de las normas (por ejemplo, desde hoy ya no es obligatoria la mascarilla en la isla británica). Pero con respecto a los vuelos, recuerdan, el porcentaje de reservas partía de niveles muy bajos, por lo que el ascenso tras el fin de las cuarentenas era previsible.

Las aerolíneas se preparan para el movimiento turístico

Ryanair e Easyjet, entre otras aerolíneas, han aumentado frecuencias y capacidades con el Reino Unido, aunque también con otros emisores importantes, como Alemania, en previsión de que se anime una demanda retraída por el aumento de los contagios, lo que había provocado cancelaciones y caídas de reservas en diversas zonas del país.

Este último viernes Londres anunció que los viajeros que regresen a Inglaterra procedentes de Francia deberán seguir guardando hoy una cuarentena de diez días aunque estén totalmente vacunados, contra su decisión inicial de permitirles entrar sin necesidad de aislarse. De momento, solo afecta a Francia.

La evolución del turismo británico es clave para los números en España, porque se trata del primer emisor de turistas, con más de 18 millones de entradas en 2019, a los que ahora se levantan las restricciones para venir si están vacunados (unos 35 millones de ciudadanos).