El Gobierno de España ha decidido, de manera concertada con Portugal, la suspensión de vuelos de entrada procedentes del Reino Unido desde este martes 22 de diciembre, salvo para ciudadanos españoles o residentes. Lo hace tras la crisis desatada por el aumento masivo de contagios y la detección de una nueva cepa del coronavirus, que puede ser hasta un 70% más contagiosa.

El Ejecutivo ha adoptado esta decisión tras la reunión del mecanismo de crisis de la Unión Europea mantenida esta mañana, en la que varios países, incluido España, habían exigido medidas coordinadas sobre los vuelos procedentes de Gran Bretaña.

Varios países europeos como Bélgica, Italia, Portugal, Alemania, Austria, Polonia o Países Bajos ya habían adoptado esta medida de manera unilateral tras el anuncio del cierre en Londres hecho por el primer ministro Boris Johnson.

Según ha informado el Gobierno, la decisión se ha tomado tras una conversación de Pedro Sánchez con su homólogo portugués, Antonio Costa y un diálogo de Salvador Illa con la ministra portuguesa de Sanidad, Marta Temido.

Hasta ahora los viajeros procedentes de Reino Unido podían acceder a España por vía aérea siempre que portasen una prueba PCR negativa realizada hasta 72 horas antes de la llegada. Desde este martes solo podrán entrar en España los ciudadanos españoles o residentes provenientes de Reino Unido que lleven consigo una PCR negativa.

Otros países como Letonia, Estonia, Lituania, Noruega, Irlanda, Luxemburgo, Marruecos, Bulgaria, Polonia, Colombia, Chile, Perú, Argentina, Israel o Irán también han cortado conexiones aéreas con Gran Bretaña por esta nueva cepa.

Esta variante, que ya ha llegado a otros países de la UE, puede ser hasta un 70% más contagiosa, aunque no hay pruebas de que pueda tener efectos más nocivos sobre la salud de los enfermos. Además, es "muy improbable" que las vacunas pierdan efectividad contra esta mutación.