Por fin ha llegado la primera, y esperada, salida generalizada desde que comenzó el confinamiento por el coronavirus.

Las condiciones para los paseos y la práctica de deporte, un nuevo alivio de la cuarentena tras las primeras salidas de los niños, se oficializaron en el BOE este mismo viernes.

Así, salvo en los municipios con menos de 5.000 habitantes, donde no hay establecidas franjas horarias, los primeros en pisar la calle han sido los mayores de 14 años y menores de 70, quienes tienen permitido hacerlo entre las 06:00 y las 10:00 y entre las 20:00 y las 23:00 horas.

A los mayores de 70 años o que necesiten salir acompañadas, por su parte, les ha tocado hacerlo en las franjas horarias entre las 10:00 y las 12:00 y entre las 19:00 y las 20:00.

En el caso de los más pequeños, que ya desde el domingo podían salir a pasear, pueden seguir haciéndolo durante una hora al día, acompañados de un adulto y no más lejos de un kilómetro desde su domicilio, como hasta ahora, si bien verán su horario limitado: entre las 12:00 y las 19:00.

La publicación de la orden ministerial en el BOE resolvió algunas dudas más: los paseos solo pueden hacerse como mucho hasta un kilómetro desde el domicilio y acompañados hasta de un conviviente (y un cuidador, si se precisa) mientras que el deporte es individual y se circunscribe al término municipal.

Además, aunque en principio solo se puede salir una vez al día, el documento aclara que los padres que vayan de paseo con sus hijos menores de 14 años podrán volver a salir en la misma jornada para practicar deporte de forma individual.

Polémico cierre de Ifema

Los ciudadanos encaran este nuevo paso hacia la desescalada con la omnipresente advertencia de mantener la distancia de seguridad en la mente. Una recomendación de la que no ha sido ejemplo la ceremonia de clausura del hospital de campaña de Ifema, que este viernes dejaba sorprendentes imágenes de aglomeraciones pese a las consabidas recomendaciones sanitarias.

La Delegación del Gobierno en Madrid ya ha avanzado que abrirá una investigación sobre el acto de cierre, objeto de controversia pero de una enorme carga simbólica para la lucha contra la pandemia, y que coincide con datos de afectación aún dramáticos, pero lejos de los que motivaron su apertura.

El propio alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha pedido disculpas por lo ocurrido. Ha asegurado que se produjeron "escenas que no se tenían que haber producido" y ha indicado que "se desbordaron las emociones".