La invasión rusa en Ucrania ha provocado la huida de más de tres millones de refugiados. Según los últimos datos de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), las personas que han salido del país son ya 3,16 millones, y casi 2 millones han salido a través de la frontera con Polonia.

De estos datos se desprende, además, que 282.000 refugiados han entrado en Hungría; 228.000, en Eslovaquia; y 168.000, en Rusia. Rumanía y Moldavia también han recibido a decenas de miles de ucranianos, según las estadísticas recogidas por la citada organización.

A nuestro país han llegado unas 15.500 personas huyendo de la guerra. Así lo ha indicado el ministro de Seguridad Social, Inclusión y Migraciones, José Luis Escrivá, que ha explicado que, en cuatro días, 4.500 refugiados han recibido el permiso de residencia y de trabajo. Los 11.000 restantes se encuentran repartidos en redes de ayuda y a la espera de que les sea tramitado dicho permiso.

"En cuatro días hemos registrado a 4.500 personas. Vamos a ir a un ritmo muy rápido de acogida, y veremos qué pasa después, habrá que evaluarlo", ha manifestado antes de advertir de que "no se puede hacer una previsión" porque "no sabemos cuánta gente va a dejar Ucrania ni cuántas personas se quedarán en los países que van transitando". Así, ha defendido que el Gobierno tiene por objeto desarrollar "un plan muy flexible" al respecto.

Preguntado por los cupos que se han adoptado con otras crisis de refugiados, ha indicado que "no parece" que vaya a haber porque "hay una enorme dificultad": "Una vez pasan las fronteras, tienen plena libertad de moverse por Europa y es muy difícil organizar ese tipo de distribución". En este sentido, sí ha querido destacar que se hará una excepción con Moldavia, que "es un país muy pequeño y está teniendo una crisis humanitaria aguada", así como con "los huérfanos y las personas vulnerables".

En su comparecencia en la comisión del Congreso ha puesto en valor "la enorme solidaridad y disponibilidad" que ha habido por parte de "casi todas" las comunidades autónomas. Una intervención en la que también ha acusado al Partido Popular de mostrar una "ignorancia supina" y utilizar la guerra "con fines partidistas". Al mismo tiempo, ha asegurado que el Gobierno madrileño "nunca ofreció" el Hospital Enfermera Isabel Zendal y se le instó a trabajar con el Ejecutivo "en Pozuelo". "La Comunidad dijo que había que registrarse de nuevo en el Zendal, poniendo un trámite adicional para hacerse la foto después".