La decisión de ERC de rechazar los planes de confluencia, llega tras los llamamientos por parte de la plataforma La Crida. Lo hace también, después de que Elsa Artadi haya asegurado que si Valls o Colau ganan la alcaldía de Barcelona será culpa del independentismo. Desde el partido hablan de presión por parte del centro derecha independentista.

Ernest Maragall, candidato de Esquerra Republicana al Ayuntamiento de Barcelona, se refería así a estas supuestas presiones: "Esta última presión sistemática y repetida de todos los exponentes que vienen del mismo espacio de centro derecha, da la impresión de que primero tiene que definir y solucionar sus propios valores de unidad".

El candidato ha descartado la posibilidad de ir en una lista unitaria independentista a las elecciones municipales en la capital catalana: "Es obvio que nuestro trabajo y nuestra responsabilidad no es esta".

Maragall también ha pedido al presidente de la Generalitat, Quim Torra; la consellera de Presidencia, Elsa Artadi, y el expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont que lleguen a acuerdos de unidad estratégica con ERC "a nivel de país".

El candidato republicano ha sostenido que esta es una cuestión no resuelta en el centro derecha catalán y ha respondido así a las propuestas emitidas en la constitución de la Crida, a quienes ha acusado de querer "que alguien les haga el trabajo".