El adjunto a la presidencia de ERC, Pere Aragonès, ha considerado que el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, actuó como "un candidato a la presidencia que no quería ser investido", buscando "una excusa perfecta" para explorar la posibilidad de gobernar con la abstención de PP o Cs.

En declaraciones a Catalunya Ràdio, Aragonès ha dicho que Sánchez, con sus intervenciones desde el atril durante el debate de investidura en el Congreso, "estaba provocando" a quienes querían "facilitarle" la investidura para que no lo hicieran.

El vicepresidente del Govern y conseller de Economía ha reivindicado asimismo el papel jugado por ERC, ya que considera que "todo ha girado alrededor de que el independentismo no condicione al Gobierno del Estado", porque lo que debe buscar el independentismo es precisamente eso, condicionar al Ejecutivo.

A juicio de Aragonès, el independentismo debe intentar "ser determinante con toda su fuerza" y conseguir que "Sánchez no se salga con la suya". "Ahora debemos ponerlo ante el espejo del diálogo", ha señalado, tras apuntar que el PSOE ganó las elecciones apelando a dos ideas fuerza que según él no está siguiendo: "frenar a la derecha y abrir una etapa de diálogo".

Aragonès ha restado importancia al hecho de que ERC y JxCat votaran diferente en la investidura fallida del candidato socialista, pues ha dicho que se debe "entender con naturalidad que haya visiones políticas distintas" y que lo importante es no perder "el consenso y los acuerdos" en el seno del ejecutivo catalán.