La desescalada de las medidas de confinamiento por la crisis del coronavirus ya está en el horizonte de los planes del Gobierno. Un alivio progresivo de las medidas y a distintas velocidades en función de la incidencia del contagio en cada territorio. En esos planes también existe una posible "marcha atrás" si las decisiones no son efectivas y se produce un repunte de contagios.

De momento el Ejecutivo de Pedro Sánchez no ha anunciado más prórrogas del estado de alarma más allá del 10 de mayo, una fecha que figura en ese horizonte para iniciar la fase dos de la desescalada tras el alivio del confinamiento de los menores y que, dados los antecedentes, podrá variar según la evolución de la pandemia en España.

Lo que sí tiene claro el comité de expertos de Sanidad es que para llegar a esa fase es necesario que el número de reproducción tienen que estar "por debajo de 1", como ha anunciado este jueves Fernando Simón, director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias. Ese número es clave: el R0 indica el número de individuos a los que un infectado puede contagiar el Covid-19.

A fecha de 22 de abril, la mayoría de comunidades y ciudades autónomas han conseguido reducir ese índice por debajo del 1. Es el caso de Andalucía (0,95), Aragón (0,9), Asturias (0,73), Baleares (0,98), Canarias (0,9), Castilla y León (0,89), Castilla-La Mancha (0,85), Comunitat Valenciana (0,96), Extremadura (0,68), Murcia (0,61), Navarra (0,97), País Vasco (0,94), La Rioja (0,72) y Melilla (0,64).

Por el contrario no gozan de un índice inferior al 1 comunidades como Madrid (1,13), Cataluña (1,07), Cantabria (1,23), Galicia (1,02) y la ciudad autónoma de Ceuta (1,21).

Los datos son halagüeños aunque cambian día a día, eso sí, la tendencia es clara: la media de España llegó a situarse en el 8 al estallar la pandemia y gracias a las medidas de confinamiento se ha logrado reducir significativamente hasta el 1 actual.

Cifras aparte, Sanidad también señala que para iniciar la fase dos de desescalada es necesario valorar el número de casos diagnosticados en cada territorio y evaluar las capacidades de cada comunidad autónoma para hacer frente a nuevos brotes y para "detectarlos de forma precoz". Como ha explicado Simón, también se tienen que baremar las capacidades de cada territorio para "aislar los casos y los contactos": "Ahí podremos pensar en la desescalada".

Índice de reproducción y capacidades de las comunidades: esa es la mezcla clave que tendrá que ser favorable en "un periodo de dos semanas" para que, a partir de ahí, se pueda "iniciar el proceso" de desescalada.

A estos factores se añaden otros como que el umbral de casos nuevos por cada 100.000 habitantes sea de uno o dos casos y la descongestión del sistema sanitario, con tasas de hospitalización inferiores al 30% de los casos diagnosticados, una ocupación en las UCI inferior al 50% y del 70% en las camas hospitalarias, como ha propuesto el exsecretario general de Sanidad, José Martínez Olmos.

Es aquí donde está otra de las claves. Cada territorio presenta unas cifras y unas condiciones diferentes por lo que "hay que aplicar el sentido común" e ir a "distintas velocidades en la transición", que se tendrán que discutir.

En el camino hacia la "nueva normalidad" habrá "avances y retrocesos" y "errores y rectificaciones", como advirtió el presidente del Gobierno Pedro Sánchez en sede parlamentaria: la ya anunciada y posible "marcha atrás".

De momento, y hasta que se den las condiciones para iniciar ese proceso, este domingo dará comienzo la denominada fase 1 en la que los niños menores de 14 años podrán hacer salidas de una hora al día. "Estamos trabajando también para que, en cuanto sea posible, las medidas de alivio lleguen también a los adultos y, por supuesto, con la máxima prudencia y todas las garantías de seguridad", ha explicado el ministro Salvador Illa.

De la responsabilidad colectiva a la individual

Para que España pueda iniciar en dos semanas la ansiada fase de desescalada es fundamental la responsabilidad individual para que la enfermedad se mantenga en los niveles adecuados y así evitar rebrotes.

En este sentido también entra en juego el estudio de inmunidad (seroprevalencia) que prepara el Ministerio de Sanidad para evaluar el número de casos que se producirán en un futuro y permita reorientar las medidas de control y de transición si es necesario.

Varias CCAA preparan su plan de desescalada

El Gobierno canario elevará al Ejecutivo un plan propio de desconfinamiento para cuando se levante el estado de alarma y ha recordado que "canarias está venciendo al coronavirus": "Debemos recuperar la normalidad insular cuanto antes, de acuerdo a criterios científicos y sanitarios".

En ese plan sugieren que la ciudadanía de las ocho islas pueda comenzar a salir a las calles a partir del próximo lunes 27 de abril, por colectivos y por franjas horarias. De esta manera, las personas mayores no coincidirían con los niños. También buscan empezar a reabrir hoteles y restaurantes e incluso playas y piscinas en el mes de mayo, además de permitir el desplazamiento a segundas residencias.

La isla canaria de La Graciosa, la más pequeña del archipiélago, nunca ha registrado casos positivos de Covid-19 y, pese a ello, viven confinados al igual que el resto de españoles desde el 15 de marzo. Junto a ella, la isla de El Hierro presenta solo cuatro contagios y La Gomera diez.

Cataluña también prepara su propio plan y su grupo de trabajo encargado de preparar la desescalada ha presentado propuestas que están resultando polémicas, como la monitorización personal de los ciudadanos a través de dispositivos móviles o la creación de un carné de inmunidad que permitiría libertad de movimientos a las personas que han pasado la enfermedad y están considerados inmunes.

En el País Vasco quieren permitir del deporte al aire libre de manera individual y con limitación de tiempo. Proponen, además, la apertura escalonada de pequeños negocios a partir de la semana que viene.

En Andalucía esperan volver a las aulas a partir de mayo. También buscan reabrir playas aunque ya no de la misma manera: controlando el aforo, acotando el arenal por zonas y poniendo vigilancia que controle el cumplimiento de las medidas de distanciamiento. Esta autonomía, además, ha sido una de las primeras en demandar el desconfinamiento por municipios o comarcas libres de coronavirus.

Madrid también trabaja en un desconfinamiento por zonas y planean reducir el aforo en los bares y posiblemente utilizar mamparas de separación en el interior de los establecimientos. También buscan potenciar que se consuma en el exterior, ampliando el número de terrazas.

En cuanto a la protección de los funcionarios municipales, el Ayuntamiento de la capital planea poner cámaras de control de temperatura en los centros de trabajo para detectar a los posibles infectados.

La desescalada en países vecinos

Los países de nuestro entorno preparan también sus propios planes de desescalada y cada uno tiene sus particularidades. En Italia el estado de alarma seguirá activo hasta al menos el 4 de mayo aunque ya han comenzado a abrirse librerías, papelerías, tiendas de ropa infantil y fábricas.

Las medidas de confinamiento en Francia no se reducirán hasta el próximo 11 de mayo, día en el que previsiblemente se reactivarán las clases en los colegios de primaria, y posteriormente, el 18 de mayo, para alumnos de secundaria. El Elíseo no se plantea la apertura de momento de bares y locales de ocio.

Por su parte, Alemania ha iniciado esta semana la apertura de comercios y concesionarios de coches y también harán lo propio las peluquerías a partir del 4 de mayo. Tampoco está en el horizonte la apertura de bares y restaurantes.