Vox propone acabar con todo el sistema laboral y fiscal de los últimos años, a juzgar por las medidas económicas de su programa electoral. Entre otras cosas, propone una rebaja fiscal a las rentas más altas, limitar el derecho de huelga y que el sistema de pensiones sea semiprivado ante "la avalancha de pensionistas".

Según detallan en el programa que han publicado este viernes, el paso a este modelo de pensiones mixto sería de forma "progresiva", e implicaría un 50%-50% basado en la capitalización y en el reparto. "Ese sistema parte de un principio: La necesidad de establecer una conexión entre el ahorro acumulado por una persona y los beneficios que obtiene de él", justifican.

Funcionaría, según Vox, de la siguiente forma: "Cada trabajador contribuye con una parte de su salario a una cuenta a su nombre y de su propiedad depositada en una AFP (Administradora de Fondos de Pensiones), y ésta la invierte en una cartera diversificada cuyos rendimientos se acumulan durante el tiempo de cotización y comienza a percibirlos cuando se jubila".

Limitar el derecho de huelga

En el terreno laboral, quiere limitar el derecho de huelga y saltarse los convenios colectivos en pactos individuales. Vox plantea "una reforma amplia y profunda de su mercado laboral", dentro de la cual entraría regular el coste del despido, ya que "tanto en los procedentes como en los improcedentes se sitúan aún entre los más altos de la OCDE".

Ante esta situación, la formación liderada por Abascal propone "unificar las indemnizaciones por despido para la totalidad de los contratos indefinidos reduciéndolas a 20 días por año trabajado hasta un máximo de 12 meses".

"Unificar las indemnizaciones por despido reduciéndolas a 20 días por año trabajado hasta 12 meses

Asimismo, el programa recoge la "reducción de la discrecionalidad de los juzgados de lo laboral en los despidos colectivos sometidos a su jurisdicción". "Los tribunales de lo social no podrán rechazarla validez de los expedientes de regulación de empleo salvo en los supuestos en los que existan casos de discriminación probados y tasados por ley", explica.

Rebaja del IRPF a las rentas más altas

En cuanto a la nueva fiscalidad, contempla la eliminación de numerosos impuestos dejando solo dos tramos de IRPF y un tipo único del 22% para Sociedades, lo que beneficiaría clarísimamente a los más ricos, y utilizar el IVA para sustituir a las cotizaciones sociales.

En cuanto a la política presupuestaria, Vox asegura que "la evidencia empírica muestra que las" políticas fiscales "realizadas a través de reducciones del gasto público y de bajadas de impuestos son las más efectivas". En este contexto, el partido sostiene que no existe "una correlación directa entre un mayor gasto público en educación con unos mejores resultados, si ese gasto público no esta bien orientado y gestionado".

Para Vox, "el coste en términos sociales y económicos de los ajustes presupuestarios que reposan sobre la disminución del gasto público no tienen por qué tener un impacto depresor de la actividad económica si resultan creíbles, están bien diseñados".

En materia educativa, el partido asegura que la enseñanza "ha de estar dentro del ámbito de decisión de las familias y no del de los políticos o del de los burócratas". Por ello, abogan por "despolitizar la educación" para evitar que los gobiernos obliguen "a enseñar ciertas cosas". "El control político de la enseñanza no sólo es ineficiente, sino también un foco de división social y una amenaza para la libertad individual. La respuesta a este problema es el bono o cheque escolar", aseguran.

Este "trozo de papel" sería de un "importe equivalente al coste medio de un puesto escolar en un centro público". "Con él en su poder deciden a qué colegio público o privado quieren llevar a sus hijos. Pagan sus estudios con ese cheque y pueden complementarlo con contribuciones personales si el precio de la escuela elegida fuese más elevado que el cubierto por el bono escolar", explican.