Esta campaña electoral, en plena Semana Santa, está siendo muy rara para los partidos y está afectando mucho a los actos que organizan.

Las vacaciones les obligan a no arriesgar mucho, a no intentar llenar grandes espacios porque dudan que los españoles aparquen la orilla de la playa, el descanso en la montaña o la cerveza en la terraza para ir a escuchar lo que tienen que decir.

En el caso concreto de Ciudadanos, han optado la mayor parte del tiempo por acercar sus mítines a lugares turísticos o distendidos, como el Muelle de la Sal de Sevilla, la concurrida Plaza Europa, en Murcia, o los Baños del Carmen de Málaga, en un espacio a pie de playa con los asistentes tomándose algo mientras les escuchaban.

Los días fuertes de vacaciones, jueves y viernes santo, y flojos por tanto para los candidatos, han elegido hacer paseos a pie de calle y otras actividades relajadas.

El día 6 de campaña, en plena operación salida, muchos habitantes de Toledo se han topado por la calle con Albert Rivera, que ha dado un paseo sorpresa con su candidato por Toledo al Congreso, Juan Carlos Girauta. Ningún medio estaba avisado, nos hemos enterado porque Rivera ha colgado todos los besos recibidos a sus stories de Instagram.

Y como entre caña y caña entran mejor los mensajes que se quieren colocar, los naranjas también han puesto en marcha una serie de quedadas por España para ir de cañas con Inés Arrimadas. La primera parada ha sido en León y por supuesto, podéis ver el ambiente en su Instagram, porque como ya habréis notado, las redes sociales se han convertido en una herramienta clave en esta campaña

Después de varios días intensos de campaña, Rivera se ha tomado libre el jueves santo, así que a mí me ha tocado irme a comer Torrijas con Begoña Villacís e Ignacio Aguado en Madrid.

 

Aguado ha elegido la de vino y Villacís la de leche porque está embarazada y no puede tomar alcohol. Ha comido ella, dice que este año no tiene que hacer operación bikini, y ha repartido trozos de torrija a diestro y siniestro porque dice "tiene complejo de madre" y alimenta a todo el que tiene a mano. Aquí os dejo el momento:

Y la cara B de los acercamientos a la calle la ha recibido este jueves Inés Arrimadas. Durante un paseo en Vic, Barcelona, la número uno al Congreso por Barcelona ha sido increpada, abucheada e insultada por decenas de personas que la han llamado desde "fascista", hasta "mala puta".