Más de cinco millones y medio de catalanes están llamados a las urnas, un 0,79% más que en las elecciones del 27 de septiembre de 2015. Una parte del total ejercerá su derecho al voto por primera vez, concretamente 136.000 jóvenes.

Los colegios cerrarán a las ocho de la tarde, a partir de aquí empezará el recuento. "El único resultado válido y con todas las garantías es el que dará la Generalitat", explica Enric Millo, delegado de Gobierno en Cataluña.

No aceptarán recuentos paralelos, dice Millo, que también advierte de los riesgos de llevar distintivos como lazos amarillos: "La Junta Electoral ha considerado que ese tipo de símbolos no se puede utilizar".

En total 17.000 agentes de los cuerpos policiales del Estado velarán por la seguridad, de los cuales más de 12.300 serán Mossos d'Esquadra.

La Policía Nacional y la Guardia Civil se encargan de la protección de otras infraestructuras. Todo preparado para una jornada que no admite fallos y que por primera vez publicará las actas con los resultados.