Vox parece estar cambiando su percepción respecto a las autonomías. Y es que la formación de extrema derecha ha pasado de querer limitar las competencias autonómicas y demandar un solo gobierno para toda España a reclamar la Vicepresidencia de la Junta de Castilla y León.

Nada más conocer el resultado en las elecciones de este domingo, donde ha logrado 13 procuradores con el 17,64% de los votos, lanzaron un recado al Partido Popular: si Mañueco quiere su apoyo para revalidar su cargo como presidente, tendrá que ofrecerles cargos en la Junta. Fue Santiago Abascal el que se dirigió a su candidato en Castilla y León, Juan García-Gallardo, para señalar "qué cara de vicepresidente se le está poniendo".

Una idea que parece no ir en la línea con lo que ha venido defendiendo Vox en los últimos años. Precisamente, en su programa para las elecciones de 2019 entre los primeros puntos se encontraban los de "Transformar el Estado autonómico en un Estado de Derecho unitario que promueva la igualdad y la solidaridad en vez de los privilegios y la división. Un solo gobierno y un solo parlamento para toda España". Para ello, reclamaban como paso previo la "devolución inmediata al Estado de las competencias de Educación, Sanidad, Seguridad y Justicia limitando en todo lo posible la capacidad legislativa autonómica".

En el documento que acompaña a estas líneas, la formación liderada por Abascal también proponía suprimir las policías autonómicas y cerrar "los organismos destinados a crear estructuras paralelas al Estado, las televisiones autonómicas, defensores del pueblo, Consejos Consultivos, Agencias Meteorológicas", entre otros.

Además, en un acto de campaña de cara a los comicios de abril de 2019, el líder de Vox arremetió contra el sistema autonómico asegurando que "se ha convertido en un enemigo de la pluralidad en España, en un enemigo de vuestras libertades y en un enemigo de la igualdad de derechos en todo el territorio nacional".