Los colegios electorales de País Vasco y Galicia han amanecido preparados para una jornada electoral única. Se pueden apreciar nuevos 'invitados' en esos espacios, como los geles hidroalcohólicos, mascarillas, señalizaciones para controlar el aforo...

Todo eso se une a las ya tradicionales urnas, papeletas y números de mesa. En Galicia, están llamados a las urnas más de dos millones y medio de gallegos, con Burela como uno de los puntos claves por los brotes de casos de COVID-19.

Allí se concentran 138 casos positivos del brote de A Mariña, uno de los más preocupantes del territorio nacional. Ninguno de ellos podrá salir de casa para ejercer su derecho al voto. El resto sí, pero con fuertes medidas de seguridad. Sin imprevistos, los centros electorales de la zona de A Mariña han abierto puntuales, a las 9:00 horas de la mañana.

A la entrada, basta con respetar la distancia de seguridad. Una vez dentro, gel hidroalcohólico y el voto, preferiblemente, también preparado. Es obligatorio llevar mascarilla durante todo el proceso y respetando siempre la señalización. Importante también evitar siempre el contacto innecesario, depositando el DNI en una bandeja y el voto en una urna.

En Ordizia, con una situación similar por la amenaza del virus, parece que no ha afectado ese posible miedo para acudir a las urnas. En pleno brote, los mayores acudían a votar los primeros. Sin miedo y con memoria.

De nuevo, medidas excepcionales de seguridad, con los mismos 'invitados' que en Galicia. Allí, a las 12:00 horas, la participación que se registra es del 19,65%. Llamativos los montones de sobres de voto por correo en las mesas, que se ha incrementado este año de una manera notoria.