Para el Tribunal Supremo no hay debate: de momento, la construcción del almacén nuclear de Villar de Cañas debe continuar pese al plan medioambiental aprobado por el Gobierno de Page: "Nos parece prevalente preservar la adecuada gestión de los residuos radioactivos mientras se sustancia el pleito, que la aprobación inmediata de la ampliación de un espacio protegido para las aves".

La sentencia desautoriza así el acuerdo de la Junta de Castilla-La Mancha por el que se decidió incluir los terrenos previstos para el cementerio en la ampliación de un espacio natural.

Ahora el Gobierno regional intenta quitarle hierro a este dictamen cautelar. "Vamos a estudiar la sentencia. Queremos que el espacio esté protegido", señala el consejero de Agricultura de la Junta de Castilla-La Mancha, Francisco Martínez.

Pero para el alcalde de Villar de Cañas, del Partido Popular, lo que prevalece son los intereses del pueblo y espera que la decisión del Supremo permita continuar con las obras, en las que ya se han desembolsado, dice, 200 millones de euros. El emplazamiento del cementerio fue aprobado en diciembre de 2011.