En los aviones o trenes, ya en la nueva normalidad, no es necesario guardar la distancia de seguridad puesto que se pueden ocupar al 100% todas las plazas disponibles.

Sin embargo, en los teatros el aforo está limitado al 60% para poder garantizar así el distanciamiento social. De hecho, en algunos teatros han optado directamente eliminar butacas.

Esto es lo que no comprenden diferentes personalidades del mundo de la cultura. Uno de los primeros en denunciar la situación ha sido Jorge Cadaval, de Los Morancos, que asegura que ha viajado en un AVE lleno de pasajeros y que no entiende por qué los teatros deben dejar asientos vacíos.

Explica que se mantiene el distanciamiento social y las mascarillas hasta subir al vagón. Luego, todo vale: "Las mesas de cuatro todo el mundo junto, allí todo el mundo hablando, allí todo el mundo para arriba para abajo", ha denunciado en sus redes sociales.

El sector del transporte justifica la ocupación por sus sistemas de filtrado de aire, que eliminan virus y bacterias, pero muchos artistas siguen sin comprender estas restricciones.

Alfonso Sánchez, actor y director es otra de las voces contrarias a la normativa. Critica que, por ejemplo, las personas que van al cine puedan viajar en un vagón de metro con todo el mundo hacinado, pero que al llegar al cine tengan que ser separados porque el aforo en la sala esté reducido.

Lo consideran un desprecio a la cultura, y advierten de que perjudica gravemente al sector. "El mundo del teatro, la música, la danza está ya bastante perjudicado por la pandemia como para que además se pongan unas condiciones peor que a otros sectores", condena el actor Fernando Cayo. En definitiva, creen que si el transporte puede llenarse, también podrían hacerlo cines y teatros.