Tras la investidura fallida de Pedro Sánchez, el Gobierno en funciones no tira la toalla y sigue apostando por la investidura frente a la repetición electoral.

Desde Moncloa, fuentes del Ejecutivo confirman a laSexta que la prioridad de Pedro Sánchez es formar un gobierno progresista para que la legislatura eche a andar y no volver a las urnas.

Apuntan que no hay debate sobre unas nuevas elecciones generales y añaden que ahora la pelota se encuentra en los demás partidos.

En la misma línea, la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, ha dicho que la formación tratará de formar un nuevo gobierno. "Trabajamos para que se supere la actual situación, la prioridad es evitar unas nuevas elecciones generales antes de llegar a las fechas límites, a ello nos estamos dedicando y nos dedicaremos en los próximos días y semanas", ha afirmado Narbona.

Después de dar por cerrada la vía de la coalición con Unidas Podemos, el Gobierno mira a Partido Popular y Ciudadanos, formaciones a las que pide responsabilidad para que se abstengan y faciliten la llegada a Moncloa de Sánchez.

Navarra aleja la abstención de PP y Cs

Sin embargo, la posible investidura de la socialista Chivite en Navarra -tras el acuerdo con Geroa Bai, Podemos e Izquierda-Ezkerra que necesitará la abstención de Bildu- aleja la abstención de PP y Ciudadanos.

Albert Rivera alerta de que Pedro Sánchez "es capaz de tirarse de cabeza a los acuerdos con quienes quieren liquidar el país" y denuncia que "el pacto de Navarra simboliza la ruptura de Pedro Sánchez con los constitucionalistas".

Desde el Partido Popular, el secretario general de la formación, Teodoro García Egea, niega que su formación pueda facilitar la llegada de Sánchez a Moncloa: "El PSOE no puede pretender que le apoyemos o nos abstengamos, eso está absolutamente descartado".