Tras la muerte de Rita Barberá los populares reivindican el derecho a la presunción de inocencia, pero con los ERE no han utilizado ese rasero. El propio Hernando señaló en junio a Chaves y Griñán como participantes de una trama corrupta.

Celia Villalobos se muestra ahora comprensiva con los dos socialistas: "Chaves y Griñán están machacados, me parecen dos personas honestas, ya dirán los jueces lo que tengan que decir".

Aunque el año pasado, cuando todavía no habían sido procesados, los acusaba de montar un tinglado en Andalucía y de algo más: "Griñán y Chaves han montado todo el tinglado que vivimos los que estamos en Andalucía con la formación profesional, con los ERE y con muchas otras cosas".

Incluso el ministro de Justicia, muy escrupuloso ahora con el respeto a los procesos judiciales, daba a entender en 2015 que si hay imputación por algo será: "Las personas que son llamadas a declarar como imputados es porque tienen supuestamente una cierta relación con la comisión de esos delitos".

Tampoco se mostraba muy comedido el ahora ministro del Interior: "Parece ser que el señor Griñán ha sido el cajero de los ERE". El PP también sacó su segunda vara de medir con Podemos, como cuando Aguirre acusó a Errejón de malversación: "Hemos visto como utilizan el dinero público en provecho propio, ahí está Errejón".

O en el caso de la jueza Victoria Rosell, contra la que se abrieron diligencias por prevaricación. "Es evidente que la señora Rosell no actuó con la diligencia debida", señalaba Hernando. Al final la denuncia contra ella quedó archivada.