En el año 2007 Rita Barberá celebraba su aplastante victoria en las elecciones municipales y hoy conocemos que ese éxito tenía trampa. Según 'Valencia Plaza', el PP gastó en la campaña una cifra desorbitada, unos tres millones de euros, 20 veces más de lo declarado.

Así consta en varios documentos que están en manos de juez del caso Taula. La empresa Laterne, organizadora de los actos, detalla parte del coste total de la campaña, 2.600.000 euros. "Si se confirma, indica que el PP se presentó a las elecciones dopado", explica Joan Ribó, alcalde de Valencia.

Lo más grave es de dónde sacaron ese dinero, porque supuestamente, las aportaciones las hicieron empresas que tenían contratos con el Ayuntamiento de Valencia. De los 2.600.000 euros en donaciones, más de una cuarta parte, 725.000, la sufragaron tres empresas; Secopsa, SAV y FCC.

Unas aportaciones que pudieron haber permitido a los populares jugar con ventaja frente a la mucho más humilde campaña de los socialistas. El Partido Popular se limita a pedir que se investigue. "Nosotros pedimos que se investigue", explica Fernando Martínez-Maillo.

Los papeles señalan a la exsecretaria del grupo municipal y al exvicealcalde Alfonso Grau, quien firmó el contrato con Laterne.