Una pandemia virtual, con infectados también virtuales para aprender a controlar una posible segunda oleada de coronavirus. Así es la prueba piloto que el Gobierno llevará a cabo a partir de la próxima semana en La Gomera con una aplicación móvil que permite notificar a los contactos de riesgo de un infectado por Covid.

El Consejo de Ministros ha dado luz verde este martes a este experimento para comprobar el funcionamiento de la herramienta, que tendrá como escenario a una isla de tan solo 22.000 habitantes, que lleva sin detectar nuevos contagios desde finales de marzo, lo que la convierte en la candidata perfecta para llevar a cabo la prueba. Si tiene éxito, la aplicación se podría implementar en otras comunidades autónomas.

Rodrigo Miranda, director general de ISDI, explica que el objetivo de esta prueba es "aprender cuáles son los patrones de contagio, la transmisibilidad y la velocidad de transmisión y toda una serie de información que la tecnología y lo digital nos ayudan a obtener".

La aplicación, basada en las que ya se han utilizado en otros países europeos, se la descargarán entre 2.800 y 3.000 ciudadanos de forma voluntaria. Se crearán perfiles de 300 contagios virtuales, a los que se les considerará portadores del virus y se trabajará como si el 10% de la población estuviera contagiada. El objetivo es rastrear los contactos de los positivos para controlar los contagios.

Sin embargo, el sistema no utiliza la geolocalización, sino el Bluetooth de los móviles para registrar cuando dos o más personas que tienen la aplicación descargada han estado a menos de dos metros durante al menos 15 minutos. Así, si una de ellas da positivo en un test de coronavirus y decide compartir la información en la aplicación, a sus posibles contactos de riesgo les llegará una notificación para alertarles.

Además, toda la información que se comparte está cifrada: se emite en forma de códigos y nunca con la identidad de las personas. "De esta forma todo esto es tremendamente seguro", asegura Miranda, que explica que toda la información está "relacionado con un identificador que es anónimo".

Además, según detalla el Ejecutivo en un comunicado, el cotejo de datos y análisis de riesgo se lleva a cabo siempre en el móvil del usuario y no en un servidor, "lo que garantiza la privacidad".

El experimento comenzará el próximo lunes, 29 de junio, y durará dos semanas, durante las cuales se pondrá a prueba la experiencia de uso de la app para comprobar que es comprensible y manejable para la ciudadanía, además del funcionamiento del propio sistema de notificaciones "para evitar que haya distorsiones en un futuro escenario real".