Ante las recientes investigaciones sobre el rey emérito Juan Carlos I, que apuntan a que obtuvo fondos del extranjero sin declararlos y que su firma aparece en los estatutos de la sociedad panameña supuestamente empleada para ocultar el dinero saudí, el Gobierno de Pedro Sánchez ha querido defender su respeto y compromiso con la Justicia al tiempo que ha desvinculado al actual rey, Felipe VI, de las actuaciones de su padre.

"En Justicia cada uno responde de forma individual a estas cuestiones.", ha subrayado la portavoz María Jesús Montero. Así, ha destacado que "el alcance que este momento tienen las informaciones que hemos conocido llegan a las personas directamente involucradas", en referencia a Juan Carlos I.

Sobre las investigación iniciada en Suiza, Montero ha vuelto a insistir: "Las actuaciones judiciales de otros países se están dirigiendo al antiguo jefe del Estado que no tienen ningún impacto al actual jefe del Estado", ha incidido, al tiempo que ha recordado que Felipe VI renunció a su herencia de su padre.

Montero también ha defendido que "todos somos iguales ante la ley" y "la presunción de inociencia hasta que se demuestre lo contrario". Algo que también ha señalado el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo: "Subrayemos la presunción de inocencia. Hace años no pensábamos que podrían ser condenadas personas importantes, pero se hace".

Así mismo, la portavoz del Gobierno ha transmitido un mensaje de "tranquilidad" y "confianza", al que se ha sumado Campo, advirtiendo que el Ejecutivo "colaborará con todos los requerimientos".

La también ministra de Hacienda ha respondido al hecho de que el presunto dinero que rey emérito recibió de Arabia Saudí no fuese declarado a la Administración española, alegando que "nunca" se ofrece información sobre las investigaciones de la Agencia Tributaria. Además ha recalcado que "es obvio el Gobierno está comprometido con el fraude fiscal. Todo el mundo debe cumplir en tiempo y forma", ha añadido.