El inicio de la desescalada ha permitido que algunos negocios que llevaban meses con el cierre echado puedan volver a abrir en aquellas provincias que sí han pasado a la fase1. Es el caso de la cafetería Santa Ana, cuyo propietario, Pepe, ha podido reincorporar a tres de los siete camareros que tenía en un ERTE a causa de la crisis del COVID-19.

Por el momento, y en esta fase 1 en la que sólo se permite la apertura de terrazas al 50% de su capacidad, Pepe considera que con tres personas será suficiente para atender a los clientes, pero espera, pronto "poder sacarlos a todos".

También es día de regresar al trabajo para María José, que no puede permitirse el empleado que habitualmente tendría en temporada alta en su bar. "O cobra él o pago yo. Estos negocios son pequeñitos así que hoy es para cubrir la luz y la mercancía, lo comido por lo servido", explica.

El sector de la hostelería habla de pérdidas monumentales. Un ejemplo, solo en Benidorm la caída de los ingresos en el sector ronda el 70%.

A los establecimientos hoteleros tampoco les sale rentable retomar la actividad. El de Estefan en un hotel fantasma en Rota: ni tienen reservas ni se prevé que pueda haberlas hasta dentro de un par de meses. Por eso, prefieren esperar a ver cuándo pueden abrir con todas las garantías.

Pequeños comercios suben la persiana

También abren hoy en la fase 1 los pequeños comercios. Según la patronal, entre un 65 y un 70% de los locales han subido la persiana, pero sin apenas clientela. Los comerciantes esperan que poco a poco y según se vaya permitiendo más movilidad a los ciudadanos ellos puedan a retomar la actividad con normalidad.

Las ITV también reanudan su trabajo, pero sólo con cita previa. Además, tendrán preferencia aquellos conductores que tengan la ITV caducada.