Esta vez Rajoy sí se ha decidido. "Estoy en disposición de acudir a la sesión de investidura". Para esa investidura, además de la disposición cuenta desde hoy con los votos de Ciudadanos y de momento, con ninguno más.

"Votaremos en contra del señor Rajoy como candidato a la presidencia del Gobierno", ha dicho el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

Así que la posibilidad de una investidura fallida es elevada. Escenario ante el cual los partidos saltan directamente a la repetición de elecciones. Pero antes de eso, hay mucho camino por recorrer. Si Rajoy fracasa, la primera votación del día 31 abrirá la puerta a un nuevo período de dos meses. En el que tanto el líder del PP como cualquier otro candidato podría volver a intentarlo hasta el 1 de noviembre. En ese tiempo, pasarán muchas cosas.

La más importante, las citas electorales de Galicia y Euskadi. Que convierten a septiembre en un mes poco propicio para acercar posturas, se vota el 25 y eso pondrá a los partidos en modo campaña desde el día 8.

Los resultados de ambas elecciones también pueden tener influencia en la gobernabilidad de España. El escenario ideal de Rajoy sería sin duda una mayoría absoluta en Galicia que refuerce su liderazgo y que el PNV necesite al PP para gobernar en Euskadi. Porque los votos nacionalistas en el Congreso de los Diputados pondrían a Rajoy al borde de conseguir la investidura.

En caso de que nada de eso ocurra y que Pedro Sánchez no sea capaz de articular una alternativa, entonces habrá elecciones en Navidad.