El brote de coronavirus declarado en el municipio aragonés de Albalate del Cinca (Huesca) ha requerido la intervención del Ejército de Tierra, que ha instalado allí un campamento provisional para acoger a los temporeros afectados.

De momento, este foco deja al menos 28 personas contagiadas, todas ellas temporeros que convivían en un asentamiento ilegal. Ante la situación, las autoridades locales pidieron el miércoles apoyo a la Delegación del Gobierno para poder aislar a los contagiados y contener el brote.

En este sentido, el alcalde de Albalate, Ricardo Chárlez, ha manifestado que se habían acondicionado los vestuarios del campo de fútbol para acoger a un máximo de 14 personas, pero que al doblarse esa cifra requerían buscar alternativas de inmediato.

Así, una treintena de militares de la Brigada Logística del Ejército de Tierra (BRILOG) se han desplegado en esta localidad oscense y han instalado 80 literas en el polideportivo municipal, que se suman a las camas ya dispuestas allí por el Ayuntamiento, así como tres tiendas modulares que harán las veces de comedor, con capacidad para 80 personas e instalación eléctrica.

Este 'campamento' provisional no necesitará cocina porque el suministro de alimentos está previsto que llegue por otros medios y los militares tampoco prestarán apoyo en el mantenimiento ni vigilancia de la instalación. La seguridad correrá a cargo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Las Fuerzas Armadas vuelven así a actuar en la lucha contra la pandemia, semanas después de haber dado por concluida la Operación Balmis, vigente durante todo el estado de alarma. En concreto, la unidad que se ha desplazado hasta Albalate, según ha informado Defensa, ya instaló un establecimiento provisional de acogida para personas vulnerables en Barcelona el pasado mes de marzo.