El ministerio de Educación y las comunidades autónomas han llegado a un acuerdo para reformar las reválidas y dejarlas sin efectos académicos. Las evaluaciones finales de primaria y ESO serán muestrales (no estarán obligados a ellas todos los alumnos) y de diagnóstico; y la de Bachillerato, que servirá para entrar en la Universidad, será similar a la Selectividad y acordada entre las comunidades y las universidades.

El consejero de Educación de Asturias, Genaro Alonso, que ha informado de la decisión a la prensa, ha dicho que es un "éxito sin precedentes", a la salida de la reunión de la Conferencia Sectorial de esta tarde, que probablemente haya sido la más corta de este tipo, al menos en los últimos cinco años.

Méndez de Vigo se ha comprometido a retirar los recursos contra varias comunidades autónomas por la aplicación de la evaluación final de Primaria el curso pasado por considerar que vulneraron la LOMCE. Asimismo, ha dicho que varios consejeros autonómicos le asegurado que "harán lo propio" con los recursos presentados por sus gobiernos contra las 'reválidas'.

"En efecto, este ministerio ha dicho que va a retirar los recursos que presentó en su día contra algunas comunidades por la prueba de 6º de Primaria, como gesto de buena voluntad y las comunidades que han presentado algún recurso contra este ministerio han dicho que harán lo propio", ha subrayado.

Méndez de Vigo ha indicado que esta decisión se ha adoptado en aras al ambiente de "cooperación y de búsqueda de consenso". "También va a ayudar a la administración de justicia, que estará encantada de no tener que ocuparse de tantos recursos del Ministerio de Educación", ha concluido.