Frente a la obligación de tener que responder ante la Justicia, los líderes del independentismo reformulan su estrategia. Atrás parece haber quedado la vía unilateral y el Gobierno, lo celebra. "Inexorablemente va dejándose ver la aplicación del artículo 155", declaró Íñigo Méndez de Vigo.

En su declaración ante el juez, Forn, Sánchez y Cuixart habrían reconocido que el referéndum fue ilegal. Los dos diputados electos de Junts per Catalunya incluso habrían asegurado que están dispuestos a dejar su escaño si el nuevo Govern continúa con la unilateralidad.

Lo mismo hizo Forcadell ante Llarena antes de salir de prisión: "Sobre todo lo relacionado con el proceso judicial he de medir mis palabras porque puede tener consecuencias".

La política de ERC ha renunciado a volver a presidir el Parlament. "El nuevo momento político requiere al frente de la institución a una persona libre de cargas judiciales", añade.

En su partido, el exconseller Mundó acaba de renunciar a su escaño alegando motivos personales: "He decidido volver a mi vida profesional, a ejercer de abogado que es lo que he hecho siempre", asegura.

La exsecretaria primera de la mesa del Parlament Anna Simó ya rechazó ir en las listas del 21-D. Desde el PDeCAT, la exconsellera Meritxell Borrás, el exlíder de Junts pel sí en el Parlament, Lluis Coromians, y la que fuera secretaria cuarta de la mesa del parlament, Ramona Barrufet, también declinaron concurrir a las elecciones.

Todos tuvieron que dar explicaciones en sede judicial. Como tendrá que hacerlo Artur Mas. Imputado en la causa del 1-O, acaba de dimitir como presidente de su partido. "Hay muchas maneras de estar en la política y yo ahora elijo una que es no estar en primera fila", declaró Artur Mas.

Y la investigación continúa. El magistrado del Tribunal Supremo ha ampliado el foco entre otros, a la alcaldesa Neus Lloveras: "Siempre desde el principio he considerado que dos legislaturas son suficientes para un alcalde".

La presidenta de la Asociación de Municipios por la Independencia que ya ha anunciado que abandonará la política en las próximas elecciones municipales.