La procuradora de Ciudadanos en las Cortes de Castilla y León María Montero ha anunciado este viernes que abandona su grupo parlamentario por la "falta de liderazgo" en el mismo y de "regeneración" en el Gobierno autonómico, para pasarse al Grupo Mixto.

Una decisión que llega tan solo tres días antes de que el Parlamento castellano-leonés debata la moción de censura planteada por el PSOE contra el Ejecutivo del popular Alfonso Fernández Mañueco, que gobierna en coalición con la formación naranja.

Con la marcha de Montero, el PP y Cs han perdido la mayoría absoluta en las Cortes, lo que deja en el aire la moción, que se debatirá el próximo lunes y que necesita al menos 41 apoyos para salir adelante, de los cuales ya tiene asegurados 37.

Aunque no ha desvelado si apoyará la moción o se abstendrá, Montero ha asegurado en un comunicado que su decisión es "fruto de una profunda reflexión" y "de un ejercicio de honestidad" con sus votantes. Por su parte, Cs le ha pedido que entregue su acta de procuradora.

Con la parlamentaria salmantina como procuradora no adscrita, la continuidad del Gobierno de Fernández Mañueco -con Francisco Igea, de Cs, como vicepresidente- depende de que, más allá del 'sí' del PSOE (35) y Podemos (2), alguno de los cuatro diputados restantes -UPL, Por Ávila, Vox o la propia Montero- no vote a favor de la moción de censura.

En este sentido, la representante de Vox en el Parlamento de Castilla y León, Fátima Pinacho, ha anunciado este mismo viernes que no apoyará la moción de censura y ha reclamado el adelanto de las elecciones autonómicas, lo que podría abrir una vía de negociación con el PSOE, mientras que los representantes de UPL y Por Ávila se han mostrado abiertos a escuchar la propuesta socialista, sin decidir aún su voto.

En cualquier caso, de no prosperar la moción de censura, la decisión de Montero abre una nueva etapa en el Ejecutivo autonómico, tras perder la mayoría absoluta que ejercían los 29 procuradores del PP junto a los 12 que hasta ahora tenía el partido naranja.