Hoy el testimonio más destacado en le juicio del 'procés' ha sido del de la exdirigente de la CUP Mireia Boya, que ha revelado que Jordi Sànchez le pidió expresamente que se dirigiera a la manifestación que se estaba celebrando en la Consejería de Economía para que desconvocara esa protesta y los manifestantes se fueran a casa.

Ha asegurado que ella se negó porque pensaba que los manifestantes estaban ejerciendo su derecho de protesta y que, después de una discusión, accedió cuando le dieron garantías de que al día siguiente se iba a producir otra jornada de protesta.

También han estado declarando otros testigos de las defensas. Responsables de organizaciones sociales, cívicas y sindicales, como Pepe Álvarez, el Secretario General de UGT, que han definido como "festiva" esa concentración, que se celebró mientras la Guardia civil estaba registrando los departamentos de la Generalitat de Cataluña.

La Secretaria General del Departamento de Educación ha dicho que se cifraron en 248.000 euros los daños que las intervenciones policiales generaron en los colegios electorales.

La representante de la Abogacía del Estado, Rosa María Seoane, le ha preguntado si en algún momento la Generalitat se planteó la posibilidad de pedir ese dinero a las personas que estaban concentradas en los colegios electorales e impidieron el acceso a los mismos de los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil.