El detenido mostraba, según Interior, "plena adscripción y compromiso con la organización terrorista que realizaba labores de captación utilizando internet y las redes sociales principalmente".

Esta operación "implica la neutralización de una potencial amenaza", dice Interior, ya que el detenido había pasado del auto adoctrinamiento a la fase de "captación y adoctrinamiento de nuevos miembros".

 

Según Interior, el detenido "había sufrido un intenso proceso de radicalización en el que su actividad delictiva había ido evolucionando" con un "un auto adoctrinamiento continuo y progresivo que le había llevado a navegar en Internet de manera exclusiva sobre contenidos referentes a Daesh".

Los vídeos a los que accedía este presunto seguidor del Daesh, eran de contenido "muy violento y explícito" a los que accedía a través de "una red de comunicaciones de difícil acceso para dificultar su localización".

La Policía afirma que el detenido, además, "había mantenido contacto directo con individuos condenados actualmente por su pertenencia e integración a Daesh, procesados que captaban, adoctrinaban y enviaban combatientes desde Melilla y Marruecos a zonas de conflicto".