Pedro Sánchez ha sido investido presidente gracias a 167 votos a favor. Un día histórico en el que comienza el primer Gobierno de coalición de la democracia española, y por el que la vicepresidenta en funciones se felicita: "Es la democracia; es ganar y es perder. Es lo que la gente espera", ha dicho a la salida del hemiciclo.

María Jesús Montero confía en que, ahora sí, la legislatura sea completa: "Todas las piedras en el camino que nos han puesto nos han unido más", ha espetado.

El PP apunta que con Sánchez pierde España y ganan los independentistas. Así lo ha asegurado el eurodiputado de la formación liderada por Casado José Manuel García-Margallo en Más Vale Tarde, donde ha asegurado que "Sánchez les ha cedido la capacidad de dinamitar poco a poco los cimientos de la Constitución".

Los populares aseguran que hoy se ha consumado "el mayor fraude electoral de la democracia". Según Cayetana Álvarez de Toledo, el que sustenta la legislatura que comienza "es el Gobierno más ultra y bronco de la democracia".

Sin embargo, Pablo Echenique espera que esa no sea la tónica general y acusa a las derechas de estar causando "crispación y una ruptura de la convivencia". "Han perdido los papeles, las formas y la crispación", ha asegurado.

Compromís y Más País afean precisamente las posturas de PP, Vox y Ciudadanos. Incluso Joan Baldoví habla de presiones, y asegura que "los intentos de amedrantar" de la derecha "no han servido para nada". También Errejón habla de "un tono golpista".

Bildu prevé una legislatura complicada, dicen, por las derechas. Más confianza tiene el diputado de Teruel Existe, que asegura que espera "que se calme" por "la responsabilidad institucional", al igual que el regionalista cántabro.

Tras la votación, Ciudadanos ha acusado a Sánchez de utilizar como gasolina a los independentistas, y desde Vox hablan de día triste para España, emplazando a la movilización para el próximo domingo.