Primer balance de las medidas de ahorro energético tras una semana en vigor: el Gobierno cifra en un 3,7% el descenso de la demanda eléctrica en España entre la primera y la segunda semana de agosto, coincidiendo con los primeros siete días de su aplicación.

Así lo ha indicado este miércoles la vicepresidenta Teresa Ribera, que ha señalado que el descenso "puede achacarse a la mayor sensibilidad de hogares y empresas con respecto al uso responsable de la energía" y "también a esas medidas del decreto", que establecen limitaciones a la temperatura del termostato en empresas, comercios o transportes, así como el apagado de escaparates y edificios públicos vacíos a partir de las 22:00 horas.

Además, ha incidido en que estos datos preliminares llegan a pesar de que los primeros días de aplicación de la norma han coincidido con temperaturas elevadas en buena parte del territorio. "Es una reducción importante, en plena ola de calor, que pone de manifiesto la sensibilidad de los españoles en un contexto enormemente complicado", ha destacado Ribera, que ha apuntado que el resto de países europeos aplican medidas "parecidas".

Durante su comparecencia, la titular de Transición Energética asimismo ha enfatizado que "la tendencia es clara" tanto en términos de "compromiso cívico" como de "eficacia" de las propias medidas y ha agradecido el "efecto de solidaridad para con Europa".

Mensaje a la oposición

Además, ha lanzado un mensaje a la oposición, apuntando que esto "pone de manifiesto hasta qué punto, el ruido, la respuesta a aquellos que no hacen más que encontrar problemas en cada una de las soluciones que aportamos ha sido interpretado por la sociedad española en la dirección correcta".

"Es un momento en el que debemos esforzarnos por responder de manera unida", ha incidido, tras el cruce de reproches desatado en los últimos días con el Partido Popular, que se ha referido al decreto en términos de "acto de autoritarismo", "racionamiento" o "censura energética".

Impacto del tope al gas

Por otra parte, la ministra ha hecho balance de los primeros dos meses de aplicación del llamado 'mecanismo ibérico', por el que se estableció un tope al precio del gas que se utiliza para producir electricidad, defendiendo que se trata de "un mecanismo eficaz". Así, ha cifrado en 1.383 millones de euros el ahorro acumulado en estos dos meses gracias a la medida.

"España se ha ahorrado 1.383 millones de euros", ha insistido, precisando que esto equivale a "un ahorro de aproximadamente unos 22 millones de euros al día", si se compara el precio que hubiera alcanzado sin el tope al gas.