En las residencias siguen faltando medios para luchar contra la pandemia de coronavirus. Por ello, en algunas comunidades han empezado a plantear soluciones. Es el caso de Galicia, donde la Xunta ha habilitado dos centros que, a partir de este jueves, albergarán a los mayores que han dado positivo en COVID-19 y cuya historia clínica requiere un tratamiento más medicalizado.

En este sentido, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha señalado que "cada vez que sea necesario, por el empeoramiento del paciente, por supuesto serán evacuados a hospitales". Mientras, el resto de internos de estos centros han sido trasladados a hoteles.

Por su parte, las resistencias ya han comenzado a plantear soluciones. En el Centre Geriátric de LLeida los trabajadores se han confinado junto a los ancianos para reducir, al máximo, la probabilidad de que entre el virus. De momento, explica la directora, no han registrado ningún caso.

Esta misma decisión es la que han tomado en una residencia navarra de Estella. Mientras, en otro centro de Granada han decidido trabajar por turnos de 72 horas para poder descansar y evitar el número de contactos entre los trabajadores.

Son las medidas que pueden implantar mientras los test y los equipos de protección necesarios no llegan porque los centros están sobrepasados. En Cantabria o Cataluña ya han propuesto a las familias llevarse a sus mayores a casa si su estado de salud lo permite.